El fracaso de las inversiones estatutarias

El Plan de Inversiones Estratégicas de Balears que ha presentado el Govern Armengol sigue generando más preguntas e incertidumbre que certezas, convicciones y seguridades. El conseller Miquel Company intenta dar respuesta hoy con el artículo «Quants fonts europeus rebrà Menorca», pero persisten las incertidumbres e incrementa los interrogantes.

 El objetivo es tan atractivo como apasionante: invertir 4.640 millones de euros, buena parte de ellos procedentes de los fondos de la Unión Europea, a lo largo de una década. Pero, ¿por qué se niega el Govern a debatir el plan en el Parlament?; y ¿por qué no explica que incluye inversiones anunciadas y proyectadas como la transformación del antiguo hospital Verge del Toro en centro sociosanitario?

EL NUEVO OBISPO DE EIVISSA, EN MENORCA.  Vicent Ribas Prats intervino, invitado por el obispo Francesc Conesa, en marzo de 2018 en el encuentro con las cofradías de Menorca celebrado en El Toro. Foto: JOAN TUTZÓ

Este fabuloso plan, que sigue ser concretado y cuyo calendario de ejecución desconocemos, corre el riesgo de quedar en una gran operación de marketing y repetir el enorme fracaso de las inversiones estatutarias. El diputado Josep Castells (Més) recuerda que aquellas inversiones, previstas en la disposición transitoria novena del Estatut de 2007, se cifraron en 2.800 millones de euros, de los que 1.200 tenían que ser gestionados por el Govern. Pero de estos 1.200 sólo han llegado 290 a Balears.

Y la consellera y presidenta del PP-Menorca, Misericordia Sugrañes, denuncia el «reiterado incumplimiento» de inversiones como la nueva Comisaría de Maó y los nuevos Juzgados de Ciutadella.

Añade Sugrañes que «nos anuncian la inclusión del factor de insularidad en los Presupuestos del Estado como un gran logro para Balears, pero al mismo tiempo desaparecen los convenios de carreteras. Por tanto, hay que reclamar ya las medidas fiscales incluidas en el Régimen Fiscal aprobado en febrero de 2019, que el Gobierno de Pedro Sánchez aún no ha desarrollado ni aplicado».

Obispo en las Pitiüses     

En febrero de 2020 Vicente Ribas Prats (Ibiza, 1968) fue elegido administrador diocesano de Eivissa y Formentera, tras el traslado del obispo valenciano Vicente Juan Segura a Valencia como auxiliar del cardenal arzobispo Antonio Cañizares. El papa Francisco nombró el miércoles a Ribas Prats nuevo obispo de las Pitïuses. 61 años después, Eivissa vuelve a contar con prelado ibicenco.

El último fue Antonio Cardona Riera que en 1960 renunció por motivos de salud. Desde 1928 a 1935 residió en Ciutadella al ejercer como obispo coadjutor del titular de la diócesis de Menorca, el también ibicenco Juan Torres Ribas.

Pero el nombramiento del sucesor de Vicente Juan se ha demorado veinte meses. Demasiado tiempo. Tras las consultas sub secreto vaticano, garantía de confidencialidad que rige en los procesos de la Iglesia como las consultas para la elección de obispos, se elaboró una primera terna, que no prosperó. Nunca sabremos si aquella terna llegó a la mesa del cardenal canadiense Marc Ouellet, que desde junio de 2010 es el prefecto de la Congregación de los Obispos, el dicasterio de la Curia vaticana que analiza las propuestas remitidos por las nunciaturas de cada país. Un único español forma parte de esta congregación: el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, que también desempeña la presidencia de la Conferencia Episcopal Española.

Finalmente se pacificó el nombramiento del nuevo obispo de Eivissa y Formentera mediante el acuerdo de tercera vía entre los cardenales Omella y Cañizares, metropolitano de las Pitïuses, porque las tres diócesis de Balears pertenecen a la Provincia Levantina.

 Optaron por la solución más natural: Vicente Ribas Prats, un sacerdote ibicenco con larga trayectoria pastoral, exacta información sobre la Diócesis, sólida formación y buen conocimiento sobre la Conferencia Episcopal. En marzo de 2018 vino a Menorca para participar en el encuentro con las cofradías, celebrado en El Toro.

Ampliación de la UIB       

La primera visita a Menorca del nuevo rector de la Universitat de les Illes Balears, Jaume Carot, ha aportado una relevante decisión: la ampliación de la sede de la UIB en Alaior con la adquisición de un edificio de 542 metros cuadrados, colindante con la extensión universitaria ubicada en Can Salort, que hoy ha quedado pequeña para desarrollar sus actividades docentes.

La propuesta fue planteada por el alcalde José Luis Benejam al entonces rector de la UIB, Llorenç Huguet, en octubre de 2020. En esta reunión, Huguet expuso la necesidad de contar con más espacio para dar respuesta a las demandas e incrementar la oferta académica con el grado de ingeniería informática y que los de Educación Infantil y Primaria se puedan impartir cada curso.

Benejam, junto con los concejales Cristóbal Marqués y Maria Antonia Pons, puso sobre la  mesa la compra de inmueble número 6 de la Costa den Macari. Su precio inicial se había reducido y actualmente está fijado en 296.900 euros.

Huguet se comprometió a gestionar la compra del edificio y ahora será Jaume Carot quien culminará la operación.

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Qué cantidad incluirá el Govern en los presupuestos del 2022 para las obras de la carretera general de Menorca?                                                             

¿Cuándo empezará el Gobierno a construir los nuevos Juzgados de Ciutadella y la nueva Comisaría de Maó?           

¿Cuándo acabarán estas obras, que se anuncian hace varios años, y cuándo entrarán en servicio las instalaciones?                                               

¿Cuál será el resultado de la investigación que realiza la Policía Nacional de Maó sobre las funciones de los informadores de playas?                                                 

¿Por qué los ayuntamientos de Alaior, Ciutadella, Maó y Es Migjorn no han solicitado ningún ‘agente covid’?

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