Julio y agosto: el problema de Menorca

Aprobada en 1993, la Reserva de Biosfera de Menorca carece de un marco legal que delimite, defina y concrete su aplicación efectiva. 28 años después, es una declaración autorizada por el Comité Men & Biosphere de la Unesco que acompaña las imágenes de solitarias playas vacías con las que, en otro masificado agosto, se promociona la Isla como destino turístico.

Surge la propuesta de una autoridad independiente que «ponga orden» a los acuíferos, la circulación viaria, los aparcamientos, la vivienda, la limpieza, los residuos. etc. O sea, añadir más estructura administrativa a una isla de 702 kilómetros cuadrados y 95.641 habitantes que ya cuenta con ocho municipios, Consell insular, oficinas de la Comunidad Autónoma y del Estado; un sector público potente y una maraña laberíntica de leyes, normas, planes y reglamentos. ¿Necesitamos esta autoridad independiente porque no funciona el sistema/modelo del PTI?

DE BONITA A MASIFICADA. Imágenes como esta, que recogen la realidad de la Isla desbordada en agosto, no ayudan a promocionar Menorca y deben evitarse con una distribución del turismo durante el año. Foto: JOSEP BAGUR GOMILA

El gran problema que distorsiona e impacta en esta Reserva de Biosfera menorquina tiene nombre y apellidos. Se llama julio y agosto. La temporada no se puede reducir a estos dos meses porque las retenciones en la carretera, las aglomeraciones en las playas y las colas en los restaurantes arruinan cualquier promoción al disuadir a los visitantes.

Menorca puede recibir más turistas, hay capacidad de acogida y crecimiento, pero no en julio y agosto. ¿Cuál es el porcentaje de visitantes que vienen estos dos meses? La Isla debe frenar la insoportable densidad de estos dos meses, que atenta contra los principios fundacionales de la Reserva; y repartir las llegadas durante los otro doce meses.

Desde la indignación, el presidente de la Asociación Hotelera de Menorca, Luis Pablo Casals, denuncia que las plazas ilegales duplican la oferta legal. «En viviendas vacacionales hemos pasado de 5.000 plazas en 1999 a 50.000. Muchas figuran como estancias comerciales que no computan como alojamiento turístico; es una figura que creó Biel Barceló [de Més per Mallorca, vicepresidente del primer Govern Armengol] y son plazas residenciales que en un momento dado pasan a turísticas», desvela el presidente de Ashome.

Relevo en Fagme

El relevo en la presidencia de la Federación Agrícola y Ganadera de Menorca -Catalina Pons Seguí sucede a Pau Bosch Moll, que concluye su etapa profesional en el campo- se ha llevado a cabo con una alta participación en la asamblea que Fagme celebró el miércoles en Binisués.

Es aprobada por unanimidad la designación, como presidenta, de una mujer payesa, madona de Son Quart, que se incorpora a una junta directiva de la que forman dos caixers senyors: Carlos de Salort Sintes, conde de Torre Saura; y Simón de Olivar Vivó, tesorero y secretario, respectivamente. El ambiente, mientras atardece en Binisués, es de preocupación primero, y de malestar e indignación después. La nueva directiva recibe un    mandato imperativo:    trabajar y luchar para salvar el sector agrícola-ganadero de Menorca. «Es la última oportunidad para evitar la desaparición de la agricultura y la ganadería en la Isla», afirma uno de los socios. Aumentará el abandono de los llocs por su falta de rentabilidad y viabilidad; y ni payeses ni propietarios están dispuestos a seguir produciendo con pérdidas.   

En sus primeras declaraciones, la presidenta de Fagme, Catalina Pons Seguí, manifiesta a MENORCA «Es Diari» que «es imprescindible unir a todo el sector». Y alude a las organizaciones profesionales, las cooperativas agrarias, Coinga y Frisona Balear «porque todos los pasamos mal y necesitamos respuestas», afirma.

Las miradas del sector -coinciden la Asociación Frisona Balear, Agrame y Fagme en sus reivindicaciones al Govern y al Consell- se dirigen a la consellera Mae de la Concha y a la presidenta Susana Mora, que a su vez interpela a la directora insular de Economía, Pilar Pons Goñalons.

Catalina Pons agradece la dedicación y el trabajo realizado a los socios que ahora dejan de formar parte de la junta de Fagme: el presidente Pau Bosch Moll, Cristóbal Moll Florit, Fernando Bosch, Antoni Bosch y Cristóbal Moll.

En agosto de 2015, con motivo de su participación en el Foro Menorca Illa del Rei que analizó las debilidades y oportunidades del    campo de Menorca, Pau Bosch declaró a «Es Diari» que «uno de los grandes problemas del sector son los elevados sobrecostes por el efecto de la insularidad y el reto de competir con los precios de la Península y de otros países. Por otra parte, el rendimiento de las fincas es bajo y, además, nos preocupa el constante abandono de las explotaciones agrarias».

Seis años después, el diagnóstico del entonces presidente de Fagme mantiene su vigencia. Durante estos seis años años han cerrado explotaciones, se ha reducido la cabaña ganadera en la Isla y los jóvenes agricultores -que han de constituir el relevo generacional- pierden la ilusión por tantas dificultades y buscan otras salidas fuera de los llocs.

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Cuándo se sabrá si los proyectos menorquines que optan al Plan Next Generation UE obtienen fondos europeos y se llevan a cabo?                                                     

¿Dejará de utilizar este año la central eléctrica de Maó fuel y empleará sólo gasoil?     

¿Cuándo contará Menorca con una regulación de ámbito insular para las autocaravanas?                                       

¿Ya ha localizado el Ayuntamiento de Ciutadella el origen del vertido fecal que provocó la prohibición del baño en los replans de Santandria?       

¿Cuándo concluirá y dará a conocer el IB-Salut la investigación en la paciente de Ferreries que falleció tras esperar un TAC durante tres meses?

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