Las palomitas del concejal Sergi Servera

Escribió, hace un año, en su cuenta de Facebook el segundo teniente de alcalde de Ciutadella Sergi Servera (Podemos): «A posteriori, el se veía venir resulta tremendamente fácil. A posteriori la planificación, que sí la hubo, debiera haber sido otra, puede que sí. A posteriori todos haríamos las cosas diferente, seguro.

Pero quizá deberíamos tomar consciencia todos también que si no hay responsabilidad individual nos vamos al garete».

Eran los sesudos comentarios del concejal de Serveis de Seguretat Ciutadana, Mobilitat Sostenible, Noves Tecnologies i Transparència de Ciutadella tras las críticas que suscitó, en el primer Sant Joan sin caballos, la aglomeración registrada frente a Cas Comte a las 14 horas del Dissabte de Sant Joan con un primer toc sin mascarillas pero con muchas cañas verdes que dio la vuelta a España al vulnerar las restricciones para evitar la propagación de la pandemia.

BOTELLÓN ES ES PLA. No existió planificación, previsión ni control en la Junta Local de Seguridad de Ciutadella para adoptar medidas ante la crónica del botellón anunciado que se ha organizado en Es Pla durante toda la semana.

Dijo hace un año Sergi Servera, que había transitado del periodismo a la política, que «sacar las palomitas y dedicarse a criticar al Gobierno y al Ayuntamiento, no nos va a sacar de esta. Al fin y al cabo espero que estemos de acuerdo que el principal culpable es el ciudadano que no cumple con las normas. Habrá que pedirle responsabilidades, ¿no? Yo no estaba allí, ¿tu sí? Seguro que tampoco. Y era tan sencillo como no estar, o estar con mascarilla. Y si todos los sabían… ¿cómo es que nadie avisó? En fin».

Cierto, todos sabían el año pasado que habría una concentración frente a Cas Comte a las 14 horas del 23 de junio. Pero no había ni un agente de la Policía para evitarlo.

Y todos sabían lo que iba a ocurrir este año, por lo que, palomitas aparte, cabe preguntar al concejal de Seguridad Ciudadana y a la alcaldesa Joana Gomila qué medidas adoptaron y cuáles son las decisiones que aprobó la Junta Local de Seguridad de Ciutadella para evitar, controlar y prevenir los desmanes.

Los dos Sant Joan

Este año había un cordón policial frente a la sede de la Fundación Conde de Torre Saura -aún cuando el título nobiliario forma parte hoy de la fachada de Can Salort, enfrente- pero el aguacero dispersó a quienes habían acudido y aguó la fiesta.

Ciutadella vive desde hace años dos fiestas paralelas de Sant Joan: el botellón multitudinario en Es Pla y la tradición de los Protocols y los caragols, los actos religiosos en la ermita de Sant Joan de Missa y la Catedral (missa des caixers) y los jocs i ses corregudes des Pla. Los dos Sant Joan.

Durante la semana anterior, a partir del 14 de junio, empezaron a llegar a Ciutadella grupos de jóvenes en viajes de estudios, muchos de ellos en un desplazamiento diseñado muchos meses antes como broche al fin de curso y la Selectividad. La afluencia a Es Pla, epicentro de la cita del botellón, fue en aumento cada día y se acentuó a partir del 21 de junio con el desembarco de 6.000 pasajeros diarios en el puerto de Son Blanc. La mayoría en grupos que habían alquilado apartamentos en Cala en Blanes, Cala Blanca, Sa Caleta y Santandria.

Salvem Sant Joan

Esta sucesión de aglomeraciones y botellones en Ciutadella a pesar de las suspensión de los actos protocolarios de las fiestas de Sant Joan suscita un gran debate. El reiterado incumplimiento de todas las restricciones para evitar la propagación de la pandemia y el consumo de alcohol en la vía pública -a pesar de estar expresamente prohibido en las ordenanzas municipales- interpelan a las autoridades.

Los ciudadanos reclaman respuestas y medidas para evitar que se repita esta masificación. De forma espontánea surge el movimiento Salvem Sant Joan que se manifestó en la plaza de Es Born en la tarde del día de Sant Joan tras difundir los medios de comunicación las imágenes de Es Pla abarrotado durante la noche y madrugada.

El 2021 marca un punto de inflexión en las fiestas de Ciutadella.

La alcaldesa Joana Gomila declara que «la fiesta del botellón es algo global que ha venido para quedarse». La primera edil lamenta el incivismo, afirma que la situación es generalizada en toda España y que cerrar Es Pla no habría sido la solución.

Y la presidenta del PP-Menorca, Misericordia Sugrañes, denuncia que la masificación constituye una «falta de respeto a los ciutadellencs y quienes amamos la fiesta». Pregunta Sugrañes «dónde están quienes han de poner orden» y pide que «si no saben hacerlo, que dejen paso a otros».

Las incongruencias

Escribe Mateu Ferrer: «La mayoría de la gente entiende que que deba haber restricciones, lo que no comparte son las incongruencias».

Pregunta: «cómo explica el Govern a los vecinos de Ciutadella que prohíba un año más los caragols des Born y demás rituales con caballos de Sant Joan y permita, en cambio, que miles de catalanes y mallorquines se agolpen en el mismo escenario para beber alcohol?».

Sr. Sergi Servera: ¿quién se ha dedicado a comer palomitas este último año? Porque que exigir a los ciudadanos, naturalmente, pero también hay que practicar la autocrítica. No le sorprenda que los ciudadanos se manifiesten en la plaza de Es Born para reclamar responsabilidades a quienes desempeñan cargos públicos cuyo cometido consiste precisamente en garantizar la seguridad y el cumplimiento de las normas cívicas.

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Se administrarán las 722 dosis para la vacunación contra la covid que el IB-Salut tiene disponibles durante este fin de semana en Menorca?

¿Cuándo definirán el Consell y el Ayuntamiento de Sant Lluís los usos para Sa Tanca y entrará en funcionamiento?

¿Cuáles serán las próximas iniciativas del colectivo ciudadano Salvem Sant Joan ?

¿Pedirá explicaciones el Consell al 22 por ciento de los trabajadores del Centro Santa Rita de Ciutadella que han rechazado vacunarse?

¿Quién, y cuándo, relevará a Josep Juaneda en la dirección insular de Educación, Juventud y Deportes?

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