El agua salada mata la bacteria fecal

Tras el sonoro revés Supremo del Tribunal del mismo nombre que tumbó el toque de queda y las restricciones en las reuniones impuestas por el Govern al acabar el estado de alarma, el conseller Iago Negueruela, portavoz del Ejecutivo Armengol, proclama que «somos la comunidad con más vuelos este fin de semana».

Pero olvida mencionar y explicar que Balears también somos la comunidad con menor porcentaje de población vacunada, lo que retrasa la temporada turística, con especial repercusión en Menorca.

Porque en Mallorca se salvan con el turismo alemán, pero al persistir en color naranja el semáforo de Londres, todo el sector turístico menorquín sufre las consecuencias de esta medida del Gobierno de Boris Johnson. La exigencia de cuarentena al regresar a Gran Bretaña, junto con tres PCR, disuade a quienes habían planeado sus vacaciones en España. El mercado británico es el segundo para Menorca, al aportar el 34 por ciento de los visitantes. Las aerolíneas y los mayoristas del Reino Unido han vuelto a retrasar el inicio de su operativa con Menorca unos a la espera de la próxima revisión del semáforo, el 25 de junio, y otros, directamente a julio.

El primer mercado emisor para nuestra Isla es el español. De ahí que los esfuerzos promocionales se dirijan a captar turistas de España, con los que se conseguirá que haya una cierta actividad turística desde la segunda quincena de junio hasta la segunda quincena de septiembre.

PROTESTA EN CIUTADELLA. La Associació d Hortals de Menorca se concentró ante las oficinas del Consell en Ciutadella para manifestar su protesta por la falta soluciones y respuestas al problema de estas construcciones en suelo rústico.

Vertidos y bacterias

Moviliza el PP de Misericordia Sugrañes a los presidentes de las juntas de Ferreries y Ciutadella -Pedro Pons Huguet y Antoni Juaneda, respectivamente- para impulsar una acción interinstitucional dirigida a resolver los problemas ambientales del torrent de Cala Galdana antes de que se agrave la situación .

Los concejales portavoces Pons Huguet y Juaneda presentan mociones al afectar este cauce de agua a los dos municipios el diputado Lluís Camps pide las analíticas del Abaqua en el Parlament y el conseller Adolfo Vilafranca reclama al Consell de Menorca que actúe como intermediario entre el Govern, el Abaqua y los ayuntamientos.

Salta el GOB para manifestar que «un año más, el último tramo del torrent de Cala Galdana muestra serios síntomas de contaminación», pero afirma que «la culpa no es del torrente» y que «los vertidos que han provocado la contaminación se realizaron hace meses». A finales de noviembre y a principios de marzo.

Añade que «no fueron pequeñas filtraciones, sino grandes vertidos cuando no había prácticamente actividad en la urbanización. O es la depuradora o alguien con un sistema de acumulación de aguas residuales y un canal de vertido directo al torrente».

La alcaldesa, Joana Febrer, quiere evitar que la playa de Cala Galdana deba cerrarse al baño si se superan los niveles permitidos de la bacteria Escherichia coli, presente en el intestino, las heces y la orina. La materia orgánica fecal que temen todos los alcaldes y concejales de Turismo.

Pero, ¿por qué preocuparse? cuando el gerente del Abaqua, Guillem Roselló (Més per Mallorca), que en el primer Govern Armengol fue gerente del Fogaiba, descarta riesgos, alarmas y peligros.

Con aplomo y seguridad científica sostiene que «el agua que sale es cristalina» y, a renglón seguido, admite que se ha detectado la bacteria maldita, que procede de la microbiota del tracto gastrointestinal de personas y animales. Pero Roselló nos tranquiliza al proclamar que «el contacto con el agua salada la mata». A la bacteria.

Llegados a este punto, ¿qué actuaciones llevarán a cabo los ayuntamientos cuyo límite municipal delimita el torrent de Cala Galdana para averiguar el origen de estos vertidos y la contaminación? ¿O se creen todo lo que les cuenta el gerente del Abaqua?

Hortals, un problema

El tripartito gobierno del Consell se comprometió a legalizar las viviendas de 90 metros cuadrados construidas en suelo rústico en Menorca. Pero los expedientes de sanción y demolición siguen su curso.

La Associació d Hortals de Menorca, con una perseverante Dolors Martínez Bosch al frente, exige al Consell la paralización de los 1.500 expedientes incoados contra estas construcciones. Califican de «abusivas» las sanciones que impone la institución insular y denuncian los criterios para llevar a cabo las inspecciones.

«Estamos a favor de proteger el suelo rústico, admitimos nuestra responsabilidad, pero también son responsables las administraciones que autorizaron las parcelaciones y fueron permisivas durante muchos años», afirman. Los hortals, asignatura pendiente.

Doble apunte

Para reflexionar: las empresas de Balears reclaman la intervención judicial para afrontar la crisis económica y la nueva factura de la luz se estrena con una subida del 50 por ciento en las horas punta.

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Cómo han averiguado los investigadores de la UIB que los participantes en la Escola de Salut Pública gastan una media de 160,66 euros/día?

¿Aceptará la Casa Real la petición del Ayuntamiento de Ciutadella para destinar la casa de J.I. Balada a usos sociales?

¿Cuándo aprobará el Consell el plan especial para definir los usos de El Toro, que se tramita desde hace 18 meses?

¿En qué basa su optimismo Mae de la Concha al afirmar que la Unión Europea dará un trato diferenciado al sector pesquero de Balears?

¿Cuántas okupaciones han registrado los pisos del IBAVI en Menorca estos últimos años?

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