De las restricciones a las picarescas

Antes de volver a entrar en los temas de la pandemia y la vacunación, procede dejar constancia de tres hechos que no pueden pasar desapercibidos: Balears forma parte de las cuatro autonomías donde las rentas medias pagan más IRPF a Hacienda, concretamente donde más tributan quienes declaran unos ingresos anuales entre los 20.000 y 45.000 euros y es la segunda de España donde se paga más por el Impuesto de Patrimonio.

Segundo hecho relevante: Balears es una de las tres regiones donde el suelo urbano se ha encarecido durante el 2020, con un valor medio que se situó en 296,7 euros/metro cuadrado, cifra que duplica la media estatal. El año pasado el precio, a pesar de la pandemia, aumentó un 3,7 por ciento respecto al 2019 y es el más alto de España. La escasez de suelo, como vienen denunciando hace año las empresas del sector, es el primer motivo de un encarecimiento que no cesa. La vivienda, cada vez más inaccesible en estas Islas.

¿Es peligrosa la movilidad de los turistas alemanes que llegan a Menorca a través de la ruta Alcúdia-Ciutadella?

Y tercer titular que invita a la reflexión: las compañías hoteleras Meliá Hotel International -léase familia Escarrery NH Hotel Group, liderado por Ramón Aragonés, reclaman al Gobierno de Pedro Sánchez y le exigen 200 millones de euros en concepto de responsabilidad patrimonial de la Administración por el decreto que cerró los establecimientos durante el primer estado de alarma.

En Menorca varios hoteleros locales valoran presentar reclamaciones similares a las que ya se han sumado 44 empresas del sector en toda España.

Cambios de criterio

Los cambios de criterio en las restricciones -con aplicación simultánea de medidas de cuatro niveles distintos- motivaron que la consellera de Salud, Patricia Gómez, dijera que la movilidad de los residentes en Balears es más peligrosa que los turistas.

«Es más fácil que haya transmisión entre la comunidad autónoma porque nos movemos más, podemos ir de una isla a otra o de un lugar a otro de la isla, a celebraciones familiares», declaró la responsable de la salud pública en Balears.

Y, ya lanzada, añadió que «desde Salud pensamos esa movilidad es menos segura que no cuando vienen personas de fuera, que el turismo que viene en núcleos familiares y que no tiene tanta interactuación social». Era el 17 de marzo, según estas peregrinas ideas, los turistas se quedan quietos en los hoteles o viviendas turísticas en lugar de ira a las playas, los bares, restaurantes y las tiendas.

Luego cambió todo y se autorizó la movilidad entre las islas mientras siguen aterrizando, sobre todo en Mallorca, vuelos procedentes de Alemania con germanos que -según el criterio de la consellera Gómez- no son peligrosos. Pero, hecha la ley, hecha la trampa.

Muy listos y pícaros

Hay prohibiciones y excepciones varias. Entre estas, los motivos laborales, educativos, regreso a casa, cuidar a allegados, gestiones en bancos y administraciones públicas, renovación inaplazable de documentos oficiales, exámenes…. así como «causas de fuerza mayor y de naturaleza análoga». Y así surge la hábil utilización de la picaresca para eludir la prohibición de entrada y salida de Balears entre las cero horas del 26 de marzo y hasta las 24 horas del próximo domingo 11 de abril. Por ejemplo, un indeterminado número de profesionales sanitarios que ejercen en Balears ha viajado estas fiestas a sus comunidades de origen tras concertar citas médicas en la península. Ya sea con el dentista u otro especialista.

Más picaresca. Caso del matrimonio catalán residente en Menorca, donde está empadronado y reside durante todo el año, que no quiere renunciar a los días de Semana Santa en el Principat con sus familias. Marchan a Barcelona -primero uno, después otro- en vuelos distintos para no levantar sospechas. Justificamos el viaje con motivos que parezcan creíbles, y ya regresaremos a la Isla después de sa segona festa de Pasqua .

El calzado, excluido

El decreto de ayudas directas del Gobierno para mejorar la solvencia de las empresas sin liquidez -los más de 1.000 millones iniciales para Balears que finalmente son 855- ha motivado la «contrariedad y decepción» de los fabricantes de calzado de Menorca.

En la sede de PIME los directivos de la asociación expusieron al senador Cristóbal Marqués, la diputada Marga Prohens y la presidenta del PP menorquín, Misericordia Sugrañes, que «el calzado ha quedado directamente excluido de estos fondos cuando es un sector estratégico que concentra una de las escasas actividades industriales alternativas al turismo». Tras sufrir una caída de las ventas del 30 por ciento en 2020 advierten que peligran 700 puestos de trabajo en la Isla. ¿Lograrán los zapateros fondos directos?

Funcionarios afines

El Govern abre la puerta a contratar -libre designación- a funcionarios de cualquier administración del Estado para los fondos europeos. El sindicato STEI acusa al Govern de «colocar a funcionarios a dedo» que cobrarán entre 70.000 y 80.000 euros anuales al ser nombrados jefes de departamento. Desde la conselleria de Fondos Europeos -asignada al menorquín Miquel Company- manifiestan que para «no perder inversiones de Europa debe montar un equipo de forma ágil».

Y la presidenta Francina Armengol anuncia que el Govern espera invertir nueve millones de euros procedentes de los fondos europeos en la lucha contra la prostitución. Es un proyecto liderado por Balears, presupuestado en 38 millones, en el que participan otras autonomías.

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Renunciará el promotor al proyecto y la inversión de las bodegas del agroturismo de Torralba?

¿Cubrirá el Gobierno de forma inmediata las plazas vacantes del SEPE en las Islas, como reclaman PP y Més?

¿Prosperará el uso de agua depurada para regenerar S’Albufera o se repetirá la historia de la prueba piloto para el acuífero de Migjorn?

¿Por qué aún no ha entrado en funcionamiento la planta fotovoltaica del Aeropuerto, que lleva 4 meses terminada?

¿Por qué no está en la galería de alcaldes de Es Castell el retrato de Francisco Gimier, asesinado en 1936?

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