Archive for junio, 2020

El plan de TUI para Mallorca

jueves, junio 18th, 2020

El plan piloto Islas seguras no tiene incidencia ni arranca la temporada en Menorca porque ha sido diseñado, gestionado y concebido en y para Mallorca. Nuestra recibirá un único vuelo, que corresponde a un trayecto regular de Eurowings, que llegará el 28 de junio, cuando ya estarán abiertas las fronteras para los países del espacio Schengen. Otro vuelo posible ayer quedó descartado. No nos engañemos, es el plan de la todopoderosa corporación TUI, la primera compañía turística del mundo, que con 79 turoperadores, siete líneas aéreas, 48.000 trabajadores y unas ventas que 2019 ascendieron a 19.000 millones de euros logró 30 millones de clientes. Su principal mercado es Alemania.

En Menorca de nada nos ha servido nuestra mejor situación epidemiológico que Mallorca y Eivissa, los 48 días sin nuevos contagios ser la única isla de Balears declarada Reserva de Biosfera y ser destino Starlight. Se convirtió en una frustración el intento de ser zona piloto del desconfinamiento en España, a pesar de los esfuerzos y apoyos recabados, con el plan Menorca sobre las mesas de La Moncloa. Pero lo que no logró Menorca lo consiguió Mallorca a través de Riu Hotels, una compañía mallorquina de la que TUI es propietaria del 50 por ciento. Como escribe Agustín Sintes en «El Periódico de Ibiza y Formentera», TUI tenía los clientes, tenía los aviones, tenía los hoteles programados y planificados y tiene suficiente poder para presionar a quien haga falta para que el 15 de junio empiece la temporada turística para ellos.

Al carecer Menorca de potentes compañías como las gestionadas en Mallorca por los Escarrer, Fluxá, Riu y Barceló, el camino a recorrer era un acuerdo público-privado que el Consell tenía la obligación de liderar, impulsar y gestionar. ¿De qué sirve la Fundació Foment del Turisme? Por cierto, hace más de diez años que todo el sector reclama un promoción específica de Menorca en Alemania.

Motín de los alcaldes contra el Govern

domingo, junio 14th, 2020

Primero fue la rebelión de los alcaldes porque el Govern les anula las inversiones aprobadas con fondos de la ecotasa, y después, las críticas de los empresarios turísticos, que ya se habían desmarcado en la Fundació Foment del Turisme de la compra de una nueva sede, por el enorme fiasco del plan piloto mallorquín para traer turistas alemanes, naturalmente a Mallorca.

La semana se estaba torciendo para Susana Mora, ante la mirada distante de Maite Salord y el ojo escéptico de Cristina Gómez, que no quieren arriesgar para evitar ser arrastradas por la sucesión de acontecimientos muy incontrolados.

MORA, ARMENGOL Y PONS. La presidenta del Consell y la presidenta del Govern se dirigen a la reunión con los alcaldes. Detrás, siempre presente, Marc Pons vigilando la jugada y preparando la estrategia. Foto: JOSEP BAGUR GOMILA

Todo ello, con el debate abierto sobre los efectos, directos y colaterales para Menorca, de los decretos que aprueba el Govern en Palma sin tener en cuenta a los consells ni atender sus peticiones.

¿Cuándo conoceremos las propuestas que remitió el gobierno tripartito del Consell menorquín al Consulat, mallorquina sede del Govern, para incorporar al decreto económico y no fueron tenidas en cuenta?

Este primer decreto pierde su urgencia porque tendrá que ser tramitado ahora como proyecto de ley, porque las precipitaciones y las imposiciones del Ejecutivo Armengol han logrado unir a derecha e izquierda en el Parlament, cosechando el voto en contra del PP, PI, Ciudadanos, Vox, Més per Menorca y del diputado menorquín de EU, Pablo Jiménez. El mismo que fue amenazado por Juan Pedro Yllanes, juez en excedencia y hoy vicepresidente de Armengol, de chivarse al primo de Zumosol, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, al haber tenido la osadía de votar con los diputados de la derecha balear.

Que venga Armengol

Los alcaldes se amotinaron al comunicar a la presidenta Mora su negativa a firmar el «Acord de les administracions locals de Menorca en relació a les inversions del Govern de les Illes Balears a Menorca després de la covid-19», un primoroso documento, festoneado con los escudos de lo ocho ayuntamientos y el Consell, pero que a día de hoy sigue sin fecha: «A Menorca, dia XX de juny de 2020».

Y como la tormenta, en lugar de escampar, arreciaba, los primeros ediles reclamaron que la presidenta Armengol viniera a dar la cara. Al estar ya convocada para el jueves la reunión mensual de presidentes de corporaciones locales de la Isla, Mora le transmitió esta petición municipal. Este día la presidenta autonómica se desplazó a Menorca -con Marc Pons al lado en todo momento, por si acaso- y la sala de plenos del Consell acogió el fastidioso encuentro.

Los alcaldes hicieron piña y, aún aceptando la remodelación de los presupuestos por la covid-19, dejaron muy su clara su negativa a renunciar a las inversiones aprobadas en sus respectivos municipios con cargo a la ecotasa. Le cantaron las cuarenta, unos de forma más cauta, como Héctor Pons y Francesc Ametller, y otros, con más contundencia, como Antonia Camps y José Luis Benejam. Armengol recibió, incómoda, el chaparrón de críticas.

No se decidió nada, porque en los próximos días -en política sin calendario no hay compromiso- tratarán de alcanzar un acuerdo imposible para definir los proyectos reprogramables . Son aquellos que no se sabe cuándo ni cómo se ejecutarán, porque el Govern se quiere quedar ahora con toda la recaudación de la ecotasa.

Volver a aplazar

Cada alcalde tiene sus razones, pero hay inversiones menorquinas del Govern, aún ni empezadas, que claman al cielo y demandan responsabilidades.

Por ejemplo, ¿pretende volver a aplazar el centro de FP de Hostelería en la antigua estación marítima de Ciutadella?, una inversión que contaba con partida finalista en el capítulo de inversiones del Govern para 2018 y 2019. ¿Ha de renunciar Menorca al Conservatorio de Música?, Alaior a concluir el Pati de Sa Lluna, Es Migjorn al equipamiento en Binicodrell, y Sant Lluís a adquirir Sa Tanca.

Turistas para Mallorca

La marginación que sufre Menorca con el plan piloto del Govern para que empiecen a venir visitantes germanos -una humillación , en palabras de Luis Pablo Casals, presidente de Ashome- evidencia que este proyecto, al haber sido impulsado por los hoteleros mallorquines, margina y no tiene en cuenta a Menorca. Carecemos de peso y de capacidad de reclamación política.

Numerosos negocios siguen cerrados y los que han abierto constatan que no les salen las cuentas porque el consumo se ha desplomado.

Cuando persiste la incertidumbre, todo se fía al espejismo de julio. Por supuesto, en las administraciones y las empresas públicas no se aplica ningún ERTE. Es un instrumento solo para la empresa privada.

Encuestas para el puerto

El 86 por ciento de los negocios ubicados en el puerto de Maó se ha pronunciado en contra del cambio de circulación y la aplicación del sentido único, decidida por el gobierno de Héctor Pons. Es el resultado de una encuesta entre 114 empresarios de la rada mahonesa.

Durante su etapa en la oposición -octubre de 2014- el PSOE realizó una encuesta a la que respondieron «unas setenta empresas» sobre las medidas impulsadas por el gobierno municipal del PP, encabezado Agueda Reynés, para reordenar el puerto. La mayoría no las aceptó.

¿Qué valor da a la encuesta realizada ahora entre 114 negocios del puerto de Maó?

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Cuántas inversiones aprobadas por el Govern para Menorca con la ecotasa no serán reprogramadas?

¿Qué propietarios de terrenos han solicitado informes jurídicos para reclamar indemnizaciones por el nuevo decreto urbanístico?

¿Cuándo darán comienzo las obras del Centro de FP de Hostelería en Ciutadella, anunciado en febrero de 2018?

¿Se aplicará algún ERTE en las administraciones o en las empresas públicas de Balears?

¿Qué turoperador pidió que los turistas alemanes del plan piloto fueran alojados gratis en Menorca en concepto de imagen y promoción?

Réquiem por la Menorca emprendedora

jueves, junio 11th, 2020

Conversación, por videoconferencia, con Joaquim Coello, Guillem López y Alfred Pastor, convocada por el Cercle d Economia de Menorca. Es la trobada virtual de primavera para analizar cuál será la salida de Menorca después de la covid.

Tras constatar que «la temporada está perdida» y la imposibilidad de cumplir todas las instrucciones y ordenanzas para reabrir los hoteles (López Casasnovas), hay coincidencia en reclamar una «administración a la altura de las circunstancias» para afrontar un cambio profundo que aumentará el coste del transporte y porque vendrá un turismo diferente. «Los dos principales activos de Menorca son los menorquines y su paisaje», proclama Alfred Pastor, mientras que Joaquim Coello nos insta a transformar la insularidad en ventaja con el teletrabajo y ser muy imaginativos a la hora de presentar proyectos propios para obtener fondos europeos.

Apelamos, una vez más, a nuestra condición de Reserva de Biosfera, cuando protección se conjuga con el verbo prohibición y la selva normativa ahuyenta a los inversores porque se convierte en un obstáculo insalvable.

Invocamos la colaboración público-privada cuando desapareció, hace años, aquella via menorquina del creixement basada sobre la triple producción del sector primario, la industria manufacturera y el turismo, al que nos incorporamos más tarde. Hoy el PIB de Menorca depende, en más de un 80 por ciento, de los servicios, turísticos naturalmente. Lo constatamos estos días, con hoteles cerrados, el consumo hundido y sin plan piloto.

El sector público es el que ha adquirido mayor peso y dimensión, y las dos empresas de la Isla con más empleados son el IBSalut, que mantiene abiertos todo el año el hospital Mateu Orfila y los centros de salud y la Conselleria de Educación. Menorca no volverá a ser la isla emprendedora mientras no se desmarque de Mallorca, tenga perfil propio y sea mucho más exigente con las administraciones.

500 días para recuperar la normalidad

miércoles, junio 10th, 2020

Cuando Abel Matutes, desde la experiencia empresarial de sus 79 años, afirma que «en estos momentos vamos hacia un desastre económico y social; y hemos de intentar que los daños sean los menores posibles» hay que preguntar al gran emprendedor ibicenco que unos años fue ministro de Asuntos Exteriores las razones de tan severo diagnóstico.

«No se trata de buscar una solución para ir tirando, sino de afrontar un problema que tiene mucha profundidad y que afecta directamente a dos millones de familias», responde Matutes, quien advierte que hay crisis para rato. «Será más larga que la del 2008, el próximo invierno será terrible y la recuperación será en U». Pero el problema es que desconocemos cuán largo será el tramo horizontal de esta U, porque ya nadie cree en el espejismo de la recuperación en V, pregonada con tanto entusiasmo como irresponsabilidad por las alegres comadres de La Moncloa.

LA TEMPORADA NO HA EMPEZADO. Con abril y mayo perdidos, los hoteles cerrados porque no hay visitantes, no arranca el motor de la economía insular. La falta de consumo provoca una situación insostenible. Foto: JOSEP BAGUR GOMILA

Preocupados por el análisis del veterano batallador pitiuso, curtido en mil batallas, vamos a buscar los últimos indicadores y nos damos de bruces con una realidad durísima: en Menorca el paro interanual ha aumentado un 109 por ciento y hay 5.531 menorquines inscritos en las listas de desempleo, mientras que 12.842 trabajadores están en situación de ERTE, lo que significa el 36 por ciento de los afiliados a la Seguridad Social en la Isla.

Es el alto coste del monocultivo turístico, del que depende en conjunto la estructura socioeconómica de Menorca, porque nueve de cada diez empleos que no se han cubierto corresponden a trabajadores de temporada que no han podido incorporarse a su puesto de trabajo.

EN LA CUARTA FASE

La temporada aún no ha arrancado, ya se ha perdido abril y mayo, y nadie sabe aún cuando empezará. Todo es un magma de incertidumbres, dudas, anuncios que se incumplen y contradicciones sobre los criterios de fases, medidas, desfases y restricciones.

Precisemos: la fase tres será la cuarta, porque la primera fue la fase cero; la segunda fue la uno; y la tercera fase fue la dos. Al habernos vinculado siempre con Mallorca -sí o sí, a pesar de nuestra mejor situación epidemiológica- nos hemos demorado quince días, cuando teníamos incluso mejores opciones y argumentos que Formentera. Carecemos de lobby y de peso político.

La ministra de Turismo, Reyes Maroto, dice que el 22 de junio abrirán las fronteras con Francia y Portugal, pero es desmentida por el ministro Salvador Illa; y el ministro José Luis Ábalos anuncia movilidad entre las comunidades en la misma fase, lo que de nuevo contradice Illa. La coordinación en el Gobierno brilla por su ausencia.

Tampoco ha sido autorizado y carece de fecha el plan piloto -prometido hace una semana, que mereció honores de portada- para la llegada de 500 turistas alemanes durante la quincena de junio, lo que permitiría reabrir… dos hoteles.

SE ADELANTAN LAS REBAJAS

Es mucho mejor no crear falsas expectativas, porque después se genera una enorme insatisfacción, como ha ocurrido con la crónica anunciada sobre la recuperación de los trayectos interislas. Se ha demorado quince días, a pesar de haber sido proclamada reiteradamente. Todo se está retrasando, excepto el comercio, que adelanta las rebajas por el derrumbe de las ventas.

Las grandes empresas plantean iniciarlas el 25 de junio, mientras que algunas franquicias y pequeñas tiendas ya anuncian descuentos para los días 19 o 20. El sector comercio, uno de los motores de la economía insular, está gripado porque no recibimos turistas. Los bajísimos ingresos desde que se autorizó la reapertura de las tiendas por la falta de consumo están provocando una situación insostenible.

El último informe del Banco de España confirma que la economía de Balears será de las más afectadas por su exposición al turismo, con mayor impacto en Eivissa y Menorca -por este orden-; y la crisis económica es lo que más preocupa a la población de Balears según el último informe Gadeso.

Para un 62 por ciento constituye el principal motivo de desasosiego, seguido por la falta de trabajo, la inestabilidad laboral y el coronavirus. La pandemia que, según la EASA (European Union Aviation Safety Agency), provocará violencia y pánico en los aviones: «Debe esperarse un aumento de casos de pasajeros violentos o disruptivos, antes del despegue o durante el vuelo. Hay un fuerte potencial de conflicto si no se gestiona adecuadamente», advierte este organismo de la Unión Europea.

500 DÍAS DESPUÉS

Las asociaciones empresariales de restauración y hostelería de Balears reclaman al Gobierno «acciones necesarias» para la recuperación de este sector, que, como el comercio, hoy carece de clientes.

Un IVA ‘superreducido’ para reactivar el consumo y ayudar a la tesorería de bares y restaurantes, una mayor ‘claridad’ en los ERTE y un ‘plan de reconversión’ son algunas de las peticiones. Pero lo inquietante el pronóstico del restablecimiento de la normalidad: «tardará al menos unos 500 días, porque muchos negocios no van a poder abrir sus puertas este año». «Esta crisis será larga, la recuperación tardará varios años», afirma Matutes. Para recuperar la normalidad económica y laboral tendrán que transcurrir «tres o cuatro años», porque «el tejido social y de empresas que se perderá son difíciles de reemplazar». Por ello reclama un pacto de los partidos constitucionalistas que prime la iniciativa privada para evitar que las empresas vayan a la suspensión de pagos.

UN PUENTE SÍ; EL OTRO, NO

Pero en el Consell preocupa el futuro de las dos estructuras construidas entre Maó y Alaior, pagadas por el Ministerio de Fomento. Ahora la institución insular quiere destinar al menos un millón de euros de sus fondos propios a derribar uno de estos puentes. No comparecieron la presidenta Mora, la vicepresidenta Salord y la consellera Gómez para anunciar una decisión política que ha tardado seis años, tan incomprensible como inoportuna, que -nos dicen- empezará a ejecutarse en un año. Un intento desesperado de ganar tiempo.

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Qué plan ha diseñado la Policía Local de Ciutadella para evitar que haya «aglomeración o concentración» en la vía pública el 23 y 24 de junio?

¿Participarán efectivos de la Policía Local y la Guardia Civil en la aplicación de este plan?

¿Qué peticiones formuló el Consell al Govern para el ‘decreto Covid’ de reactivación y cuántas aceptó el Govern?

¿Qué significa para el Consell que 8 de los 13 diputados menorquines en el Parlament votasen en contra del decreto?

¿Cuenta con informes jurídicos, técnicos y económicos la decisión del Consell de derribar uno de los puentes construido en la carretera?

No es lo mismo ser juez que conseller

jueves, junio 4th, 2020

El juez en excedencia Juan Pedro Yllanes, que ha renunciado temporalmente al foro para incorporarse a la política y ejercer en el Govern de la mano de Podemos, amonestó severamente y amenazó el martes en el Parlament al diputado de Esquerra de Menorca-EU Pablo Jiménez.

Con su habitual tono agrio y bronco, el vicepresidente de Francina Armengol y conseller de Transición Energética y Sectores Productivos espetó a Jiménez: «¡Voy a llamar a Garzón para decirle que un diputado suyo ha votado con Vox!». Se refería al ministro de Consumo y líder de Izquierda Unida Alberto Garzón, aliado del partido morado, no al juez Garzón.

El diputado menorquín de EU había cometido el gravísimo pecado político de desmarcarse del Govern para exigir que el decretazo de la covid-19 -en realidad un cajón de sastre que modifica, cambia, corta y pega

numerosas leyes- fuera tramitado como proyecto de ley para garantizar una decente participación y el control del Parlament. El Govern del PSOE, Podemos y Més per Mallorca había sufrido un duro revés y, pese a todos sus intentos, perdió la votación 30-29 al no lograr colar como decreto lo que es una nueva ley muy compleja.

La suma de los diputados del PP, Ciudadanos, Vox, El PI, Més per Menorca y el diputado de Esquerra de Menorca-EU dieron al traste con el burdo intento del Ejecutivo Armengol para eludir el control parlamentario. La furia del conseller Yllanes le llevó a encararse también con Josep Castells, a quien se dirigió con su acostumbrado fair play: «No tienes ni idea de política», a lo que replicó el diputado de Més per Menorca: «Yo ya hacía política y tu no habías nacido».

Yllanes aún no ha comprendido que no es lo mismo dictar sentencias en la Audiencia que negociar en sede parlamentaria. Y a quien debería llamar y pedir explicaciones es a Pablo Iglesias por eliminar los topes salariales y limitaciones de mandato en aquel partido que un día fue anti-casta.