El plus de 22.000 euros tapa los recortes

La misma semana en la que han quedado aprobados los presupuestos que durante el próximo año gestionarán en el Consell la tripleta Mora-Salord-Gómez y en el Govern el trío formado por Armengol, Yllanes y Fina Santiago nos aporta otros titulares, que han pasado muy desapercibidos. Por ejemplo, que los jóvenes de Balears necesitan un 123 por ciento de su sueldo para pagar un alquiler que el poder adquisitivo de los ciudadanos de las Islas se situará por primera vez por debajo de la media estatal y que la Conselleria de Hacienda prevé este año un agujero de 378 millones de euros en la tesorería del Govern.

Todo esto queda tapado por el fragor de la batalla en torno al plus de residencia de 22.000 euros que cobran los seis altos cargos y asesores de la Península, todos ellos nombrados por Podemos. El debate sobre este complemento desvía la atención de lo nuclear y oculta que el segundo Govern del Pacte ha aprobado los primeros presupuestos con recortes de Armengol. Las cuentas, que se incrementan en 435 millones para pagar deuda, recortan en 50 millones de euros el gasto autonómico para el 2020.

EN EL OJO DEL HURACÁN. Mae de la Concha, que se ha colocado en el disparadero de Podemos-Balears, meditará durante estos días de Navidad y fin de año para adoptar decisiones. Enero será decisivo para saber si seguirá apacentando terneros

Frente PSOE-Podemos-Vox

El complemento de los 22.000 euros y el cuestionado reparto de la ecotasa dividieron a la izquierda. La distribución de los fondos recaudados el 2018 fue rechazada por el Consell, los ayuntamientos de la Isla, el PP, Més per Menorca, Ara Maó, Ashome y Pime.

Pero la decisión que impuso el Govern en la Comisión de Turismo Sostenible gracias a su voto ponderado -vale más que el de todos los demás juntos- salió adelante en el Parlament con 30 votos del PSOE, Podemos y Més per Mallorca, frente a los 27 votos del PP, Cs, Vox, y El Pi, y la abstención de Més per Menorca. No han surtido efecto las quejas de Susana Mora y los alcaldes menorquines del PSOE, que reclamaron inútilmente una reconsideración.

El plus también ha quedado igual al contar el PSOE y Podemos con el apoyo de Vox para rechazar la enmienda de Més per Menorca cuyo objetivo consistía en restringirlo a quienes residen en las otras islas, no a los que tienen su residencia en la Península.

Léase, los seis directores generales y asesores nombrados por los consellers de Podemos Juan Pedro Yllanes y Mae de la Concha.

El juez que ejerce hoy de conseller modifica su discurso en una semana: en lugar de afirmar que «los 22.000 euros no son una cantidad desmesurada, sino ajustada y adecuada, porque en Mallorca la vivienda y el transporte son enormemente caros y complicados de conseguir» ahora dice que «no tengo absolutamente nada que añadir». El incendio no está apagado. Y, sino, que pregunten a Yllanes y de la Concha, que se arrepienten, tarde y mal, de lo que no tenían que haber dicho. Cristina Gómez espera.

El ‘porc negre’ y el ‘blanc’

Escribe Pilar Garcés en «El aguinaldo de Podemos»: «Mae de la Concha no sabe lo que invierte en vivir en Mallorca. Dice que ni idea, pero que se informará. Dueña de una librería radicada en Ciutadella, bastante le debe estar costando distinguir un porc negre de uno blanc como para preocuparse del montante del alquiler. Lo que sí sabe es que sin percibir el plus de vivienda y transporte de 22.000 euros no le saldría rentable ocupar un cargo. Puede regresar cuando guste al sector privado, donde hace mucho frío si sabes lo que vale la calefacción. Viene además de cuatro años ocupando un escaño en el Congreso de los Diputados, cuyo bar cobra las cañas a 0,96 euros y el desayuno completo a 1,08, y eso, sumado al jet lag, despista a cualquiera».

Añade Antoni Martorell: «Los 22.000 euros es más del doble del salario mínimo interprofesional e infinitamente mayor que el complemento que gana un funcionario público cuando tiene que trabajar en otra comunidad autónoma diferente a la que reside.

Es el sobresueldo que cobran media docena de cargos de Podemos que se han quedado en la calle y que los hemos importado para trabajar con nosotros. Son tan buenos y tan preparados, que ni los conocemos».

Y Joan Martorell dispara: «En un nuevo alarde de manejo de la semántica, el Govern cuenta con una Dirección General para Políticas de Soberanía Alimentaria. De momento no tiene funcionarios, ni competencias, ni presupuesto, pero la directora general cobra religiosamente su sueldo: 56.317 euros anuales. Se trata de un fichaje de Podemos. La titular de tan exótico departamento se había quedado sin escaño autonómico en Asturias».

Etapa post-Gómez Arbona

Con el nombramiento del exdirector del Hospital Universitario Dexeus Romà Julià Masip (Barcelona, 1956) como nuevo gerente del IB-Salut empieza la etapa post-Antoni Gómez Arbona en la sanidad pública menorquina. Vienen cambios.

El primero, la renuncia pactada de Josep Oleo Pons como director médico, que asume provisionalmente Julià, pero durante los días de Navidad desempeña Bernardo Pax, a quien conoció el nuevo gerente durante su etapa en el servicio de Urgencias del hospital.

El nuevo organigrama también afectará a Ana Trenado Andreu, nombrada jefa de la unidad de admisión del Mateu Orfila muy pocos días antes de la designación del sucesor de Gómez Arbona. Ana firma como metgessa d admissió .

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Quién se llevará el gato al agua del nuevo centro de Formación Profesional en el levante: Maó, Alaior o Es Castell?

¿Cuándo licitará el Govern las obras del centro integrado de FP de Hostelería y Turismo en Ciutadella que presentó y anunció en febrero de 2018?

¿Quién relevará a José Negrete (Ciudadanos) en el Consell?

¿Qué ocurrirá el 8 de enero con la ampliación del parque de Son Salomó si no se retiran los tres contenciosos?

¿Se redactará durante el 2020 el proyecto para el Centro Geriátrico de Es Migjorn?

¿Logrará Cristina Gómez alguna dimisión en Podemos?

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