La Semana Santa menorquina

Pascua y la Navidad son las dos fiestas más relevantes del calendario cristiano. Después de la Cuaresma y la Semana Santa, el tiempo pascual designa, en la liturgia católica, las semanas que van desde el Domingo de Resurrección -que celebramos este 1 de abrilhasta el de Pentecostés para conmemorar la resurrección de Jesús al tercer día después de haber sido crucificado, tal como recoge el Nuevo Testamento de la Biblia. Es la celebración más importante de la Iglesia cristiana. De la Semana Santa menorquina destacamos “la Pàssia” (canto de la Pasión), que cerraba los oficios de la mañana y la lectura de “la Sentència”, el Domingo de Ramos, que revive uno de los momentos de la pasión y muerte de Jesús, la sentencia dictada por Poncio Pilatos. En Es Migjorn Gran “la Sentència” está vinculada a la familia Fumeta. El primer intérprete fue mestre Bep Fumeta.

El Jueves Santo abría los días de Pasión y expresiones de religiosidad popular. Los menorquines vestían de luto, quedaba prohibida la circulación de vehículos en las ciudades hasta el toc de Glòria y se instalaba el “monumento” en las iglesias y se efectuaban las visitas a las casas santas . Después del episodio del lavatorio tenía lugar el espectacular “oficio de tinieblas”, con una gran teatralidad. En la oscuridad de los templos resonaba el ruido de los asistentes que golpeaban los bancos. El Viernes Santo se celebraba el Davallament de la Creu, que se mantiene en Es Mercadal. En la actualidad, la Procesión del Santo Entierro en varias poblaciones de la Isla, gracias al resurgir de las cofradías y hermandades, es uno de los actos más concurridos.

El Sábado Santo acoge uno de los oficios con mayor significado litúrgico: la Vigilia Pascual, que precede al Domingo de Gloria, Pascua de Resurrección, que se celebra en Menorca con la procesión “del Encuentro”, el canto gozoso del “Deixem lo dol”, y en Ciutadella, con la divertida crítica popular de matar es bujot.

 

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