Archive for abril, 2017

Vanrell: la palabra convertida en acción

jueves, abril 27th, 2017

Once años después de la muerte de Miquel Vanrell Mulet (Algaida, 1938-Es Castell, 2005), la editorial Arrela inicia la colección dedicada a personas con trayectorias relevantes con el volumen Miquel Vanrell, entre l’acció i la paraula, que describe la trayectoria, las pasiones y compromisos de este maestro mallorquín que llegó a Menorca en 1964 para ejercer en la escuela de Llucmaçanes y Sa Graduada de Maó.

Polifacético, inquieto, con múltiples registros -desde la gastronomía a la poesía- emprendedor; culto, leído y viajado, Vanrell tuvo una presencia muy activa en la la Isla durante el final del franquismo y la Transición.

Militante activo del PCE, participó e intervino en los movimientos antifranquistas como la Assemblea Democràtica de Menorca y también en el proceso autonómico de Balears que lideraron las fuerzas políticas menorquinas, encabezadas por UCD. Fue uno de los firmantes del Pacte del Toro, en julio de 1977, y asistió en representación de PCE, con Antonio Casero, a las sesiones de la Assemblea Autonòmica de Menorca. No quiso desempeñar cargos en las instituciones, y sólo aceptó, tras ceder a la insistencia de Tirso Pons, representar al Consell en el Institut d’Estudis Baleàrics.

Joan F. López Casasnovas, Miquel López Crespí, A. Casero, Pere Gomila, JB Marquès, Ignasi Mascaró, Gabriel Janer Manila, Tomeu Gili, Emili de Balanzó y Antoni Vidal Ferrando, que compartieron tantas viviencias con Vanrell, evocan, describen y recuperan con este libro necesario la palabra convertida en acción del maestro de Algaida que fundó la Obra Cultural de Menorca, impulsó la Enciclopèdia de Menorca y dinamizó  la cultura menorquina en aquellos años irrepetibles desde el Ateneu, la Fundació Rubió i Tudurí y MENORCA «Es Diari» donde escribió más de 3.000 artículos.

Analgésicos para el choque séptico de Sant Lluís

martes, abril 25th, 2017

El ‘cabragate de Sant Lluís’ ya ha entrado en una dimensión oculta y desconocemos cuál será el final de la desopilante crisis política que mantiene en vilo a todos los santlluïsers, con el grave daño colateral  de todo el gobierno municipal en el aire.

Las discrepancias -desvelan las mujeres protagonistas de este drama, devenido en tragicomedia- no son de naturaleza política, sino humana y de carácter personal. «Es que no nos hablamos entre nosotras», admiten en voz baja. La desconfianza instalada entre los cuatro concejales de Volem Sant Lluís (la alcaldesa Montse Morlà; Remi Lora, Joan Miquel Pons Sintes y Llúvia Juancadella) y las dos del PSOE (Teresa Borràs y Adelaida Ponsetí) ha dinamitado al tripartito equipo que se formó en junio de 2015 y situó al PP en la oposición con seis ediles (el exalcalde Cristóbal Coll; Pedro Tudurí, Loles Tronch, Daniel Mercadal Stevenson, Elvira Capó y Francisco Olives Salas). El exalcalde socialista Sino Carretero, que había transitado del PSOE al PI cuando supo que no repetiría en la candidatura del PSOE, optó después de las elecciones, ante la tesitura 6 PP-6 Volem Sant Lluís/PSOE, por apoyar la investidura de Montse Morlà e integrarse en un equipo de izquierdas donde hoy es el segundo teniente de alcaldía.

Protagonistas del ‘cabragate’ de Sant Lluís que acabará en tragedia. El exalcalde Llorenç Carretero (El PI), que ya está harto del ‘pati d’escola’; la alcaldesa Montse Morlà, que pide a las dos concejales del PSOE que se vayan si no están a gusto; y una muy cabreada Teresa Borrás (PSOE). Incendio político nivel 1

El bando de las cabras
Todo empezó con el bando de la alcaldesa -que sólo gestiona Juventud y Deportes- en el que anunció el sacrificio de las cabras asilvestradas, que han sido el detonante de esta crisis municipal inacabada. Las dos concejalas socialistas manifestaron su rechazo, pero Montse Morlà replicó: «si el PSOE quiere llevarse todas las cabras, que se las lleve; ningún problema, están para adoptar». Destapaba el incendio que, hacía días, carbonizaba al tripartito de Sant Lluís.

El 10 de abril el Pacte de Sant Lluís se salvó in extremis porque aquel día Teresa Borràs y Adelaida Ponsetí estaban decididas a devolver las competencias asignadas: Borràs, primera teniente de alcaldía, Asuntos Sociales; y Ponsetí, Educación y Cultura. O sea, un desmarque fino, como ha hecho Més per Menorca, que sale del Govern Armengol como medida de protesta por la forzada dimisión de Ruth Mateu, pero la coalición menorquina dice que seguirá apoyando los Acords de Governabilitat de Balears.

Mientras, Biel Barceló sigue como vicepresidente del Govern y no acierta a comprender cómo los directores generales que el mismo nombró no cumplieron sus instrucciones al adjudicar contratos públicos a Jaume Garau, jefe de su campaña electoral.

Discusiones de pareja
La reunión del 10 de abril, con Carretero, Morlà y Borràs, no arregló nada. Acabó con caras serias, después de mucho hablar y poco dormir. La alcaldesa afirmó que «nos hemos disgustado porque hay vínculos personales, nos apreciamos» y comparó la situación a discusiones de pareja que acaban con una pelea tras la que hay que sentarse y hablar.

Pero la socialista Borràs advirtió que peligraba el pacto. Volem Sant Lluís, PSOE y el PI se dieron una semana de reflexión. La segunda reunión se celebró el 18 de abril y terminó peor, porque las dos ediles del PSOE se plantaron y abandonaron el encuentro. El incendio político alcanzó nivel uno. La alcaldesa, que se sabe y se siente cuestionada por el PSOE, estaba dispuesta a dimitir, pero después se lanzó al contraataque: si Borràs y Ponsetí no están a gusto, que se vayan para dar paso a otros miembros de la candidatura del PSOE-Sant Lluís.

Los nueve mediadores
La gestora del PSOE-Menorca, que hasta ahora se había dedicado a apagar el incendio de Es Migjorn, tuvo que reunirse el jueves con la agrupación socialista de Sant Lluís. María José Camps, presidenta de la comisión que dirige al PSOE menorquín tras la dimisión de Vicenç Tur, constató la profunda división en la agrupación local.

Sobre la mesa, la salida inmediata del tripartito, lo que provocaría un gobierno en minoría Volem-El PI. Las diferencias se registran en el grado de distancimiento del PSOE.  El acuerdo final consistió en recurrir a nueve mediadores -tres por cada formación del gobierno- para solucionar los problemas. Pero como en Sant Lluís impera el desacuerdo, la alcaldesa manifestó al día siguiente que este grupo mediador aún no ha sido aprobado.

Sino Carretero, harto del cabragate y de lo que califica como ‘pati d’escola’, advierte que «o la izquierda se pone de acuerdo, o habrá moción de censura y gobernará el PP». Palabras muy mayores. María José Camps, que no es consciente del alcance ni la gravedad del conflicto, receta analgésicos que «ayuden a curar la herida». Los analgésicos sólo alivian el dolor, pero no sanan. Y hoy el tripartito de Sant Lluís sufre un choque séptico, provocado por elementos patógenos, de mal diagnóstico, que no se cura ni con analgésicos ni con mediadores, aunque sean nueve.

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Cuál será la respuesta del Govern a la primera pregunta de Més per Menorca en esta legislatura que formulará el martes en el Parlament?

¿Cuál es el calendario que maneja la comisión gestora del PSOE-Menorca para que Pere Moll sea relevado como alcalde de Es Migjorn Gran?

¿A qué menorquines ha ofrecido la consellera de Cultura del Govern, Fanny Tur, incorporarse a su departamento?

¿Con quién ha realizado consultas jurídicas y procesales el exdirector general de Cultura del Govern Jaume Gomila?

¿Logrará mañana el PP-Menorca que el Consell reclame al Govern la gestión directa de los fondos de la ecotasa recaudados el 2017 en la Isla?

Guillermo de Olives, ciudadano de Menorca

viernes, abril 21st, 2017

Al cumplirse este año el quince aniversario del fallecimiento de Guillermo de Olives Pons (1927-2002), el Ateneo acoge esta tarde una sesión en la que recordará la figura, la trayectoria y las aportaciones de quien desarrolló una incansable actividad a favor de Menorca desde ámbitos tan plurales como la cultura, la política, la economía y la comunicación.

Atento y observador, de espíritu crítico, con una sólida formación; culto, con firmes convicciones católica; irrepetible representante de la burguesía liberal y acomodada de Maó -Guillermo de Olives pertenecía a la familia de cas Síndic– dio pruebas de su tolerancia y capacidad de diálogo durante la etapa que presidió el Ateneo, donde fundó la Escuela de Turismo de Menorca, de la que fue profesor.

Como promotor cultural, impulsó la traducción del Die Balearen, del arxiduque Luis Salvador; la edición facsímil de la ‘Página Menorquina’ de El Bien Público; y la transformación de la iglesia de Sant Antoni de Maó en Sala de Cultura Sa Nostra.

Supo evolucionar desde el franquismo a la nueva etapa de derechos y libertades, y tuvo el honor de ser la primera voz de los menorquines en el Senado. Como primer senador por Menorca promovió en julio de 1977 la firma del Pacte del Toro y también presidió la Assemblea Autonòmica de Menorca, con participación de todas las fuerzas políticas de la Isla, que lideró el proceso autonómico en Balears.

Austero, parco y riguroso, halló Guillermo de Olives en su esposa, Dolores de Olivares d’Angelo, el contrapunto, el apoyo y el femenino consejo intuitivo que atemperaron la templanza de su carácter sobrio y mesurado. Desde Sevilla llegó a Menorca esta mujer vital, ingeniosa y alegre con la que contrajo matrimonio y formaron la familia De Olives de Olivares. Pasado y presente que se encuentran hoy en el Ateneo.

Gana Eivissa; pierde Menorca

miércoles, abril 19th, 2017

La semana en la que el Govern se ha visto obligado a admitir que el ‘impuesto de impulso del turismo sostenible’ -la ecotasa- tiene finalidad recaudatoria y no es un tributo ecológico o medioambiental, empezó con la toma de posesión de la ibicenca Fanny Tur (Eivissa, 1961) como consellera de Cultura, Participación y Deportes. Acaba esta Semana Santa con más dudas, interrogantes, tensiones e incertidumbres con que arrancó porque «La izquierda implosiona y se agrieta» (Nekane Domblás, hoy en «Última hora»), «Los partidos de izquierda prefieren pelearse que ganar juntos a la derecha» (Miquel Payeras) y «El Via Crucis de la izquierda; el duro enfrentamiento entre Més y Podemos dificulta la salida de la profunda crisis del Govern» (Miquel Adrover).

La dura situacion de Armengol y Marc Pons consiste en que, tras abandonar precipitadamente Més per Menorca el Govern, Podemos dinamita el Pacte al exigir la destitución del vicepresidente y conseller de Turismo Biel Barceló. El partido morado marca un plazo de cuatro días, que termina mañana, segona festa de Pasqua (para el PP, el PI y Ciudadanos). Mañana es el ‘día D’, de dimisión, para que se vaya Barceló, tras ser acuchillado por Alberto Jarabo en sede parlamentaria. Armengol y  Més quieren ganar tiempo, porque Podemos convocará al Consejo Ciudadano Autonómico, el primer órgano de decisión política, que  aumentará la presión: si Biel Barceló no se va voluntariamente, reclamarán su destitución. La misma pinza que aplicaron Més per Mallorca y el PSIB-PSOE para deshacerse de Ruth Mateu.

El informe que nadie habia visto. Mar Rescalvo, Ruth Mateu, Jaume Gomila y Pablo Mielgo. El ‘Estudi de públics de l’Orquestra Simfònica de les Illes Balears’, requerido por la Fiscalía, que se llevó la Policía, era un misterio. La gerente de la orquesta, Mar Rescalvo, no les informó de que lo iba a elaborar ni después de su contenido.

La ‘bomba Jarabo’
El portavoz parlamentario de Podemos lanzó en el Parlament la ‘madre de todas las bombas’ al preguntar si Més per Mallorca «había recibido donaciones de las empresas de Garau» y afirmar que «se ha creado una sombra de duda con estos contratos que está oscureciendo la imagen del vicepresidente, del Govern y de los partidos de izquierdas». Concluyó Jarabo, ante un demudado Barceló que se fue llorando de aquella comisión: «usted debe asumir más responsabilidades políticas». Una bomba de destrucción masiva de la confianza entre quienes empezaron la legislatura como socios y aliados, y hoy se enfrentan abiertamente, con acusaciones varias y reproches mutuos.

Demasiados frentes abiertos y heridas que siguen sangrando. Més ha perdido el control de Transparencia -llamada a ser uno de los emblemas de la gestión de esta formación en el tercer Govern del Pacte-, que ha pasado a manos de la consellera de Presidencia, Pilar Costa (PSOE), pero Més, en una de sus habituales fintas, quiere mantener al exdirector general de Transparencia, Miquel Gallardo. Primer escollo.

Segundo gran problema: todos contienen la respiración a la espera del avance de las investigaciones de la Fiscalía Anticorrupción, en el marco de la ‘operación Alfabaguera’, sobre los contratos adjudicados a dedo al estratega electoral de Més per Mallorca, Jaume Garau. Según la Unidad de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos del Cuerpo Nacional de Policía, ya ascienden a 174.000 euros. La Policía empezará a citar ahora a los responsables de esta contratación y a los adjudicatarios.

En tercer lugar, el informe de la Comisión de Ética del Govern. Concluye que estos contratos «comprometen seriamente» la imagen de objetividad e imparcialidad» en la actuación de las administraciones públicas, lo que ha provocado una «pérdida de credibilidad y confianza». PSIB-PSOE, Podemos y los dos Més saben que se necesitan, pero ya no volverán a bailar la ‘conga’ juntos. Según la publicación interna «Comunica Més per Menorca», ahora «el apoyo al Govern será, en muchos temas, condicionado». ¿A qué?

Fuxà: cuestión personal
En el equipo de la consellera Fanny Tur está prevista la continuidad del director general de Deportes, Carles Gonyalons, y también de la directora general de Política Lingüística, Marta Fuxà, obligada a dimitir la tarde en que Més per Menorca abandonó el Govern. Fuxà que quería seguir, votó en contra en la asamblea. Seguirá en el Govern, pero Més per Menorca se desvincula de ella.

La coalición menorquina ya no regresará a un Govern, formado por PSIB-PSOE y Més per Mallorca, donde se sienten’ incomprendidos. «Nos consultó la consellera Tur y nosotros no queremos vetar a nadie. Es una cuestión personal, lo único es que Marta Fuxà  dejará de estar sujeta al código ético de Més per Menorca», explica Nel Martí.

Con esta crisis, que aún deparará más cambios, Eivissa gana el peso político en el Govern que pierde Menorca. Arrancó la legislatura con la ‘conselleria menorquinista’, exhibida como  símbolo del poder menorquinista. Ahora una ibicenca asume su gestión, con otro equipo. Al ser preguntada sobre el contrato adjudicado para el estudio de público de la Simfònica respondió Fanny Tur: «es un contrato que yo no firmé y que no sé si habría firmado».

PREGUNTAS DE LA SEMANA
¿Logrará Marc Pons resolver el desbloqueo del Plan General de Alaior de 2009 con el ‘planteamiento provisional’?

¿Quién comunicó a Marta Fuxà, de Més per Menorca, que sigue como directora general de Política Lingüística?

¿Qué cambios provocará la dimisión del concejal Juan García (PSOE) en el gobierno municipal de Ciutadella?

¿Qué papel desempeñan el exalcalde Sino Carretero, de el PI, y Remi Lora, de Volem Sant Lluís, en la ‘crisis de la cabras’ y cómo acabará?

¿Ingresará la Fundación Hesperia más de 3,5 millones de euros con la venta de los inmuebles de la ‘herencia Balada’ sitos en Ciutadella?

Quan es glosat ve de natural i de petit

martes, abril 18th, 2017

Conegut com es Verderol, nom que procedeix dels seus rebesavis, n’Esteve Barceló Mercadal (Ciutadella, abril de 1946) va començar a glossar fa uns trenta-cinc anys. Ho explica l’escriptora Aina Tur a Sa nostra poesia (Quaderns de Folklore, 98, 2012): «a ca meua feien fandango i ballaven, però mai no havia sentit glosses, ni mai havia cantat. Amb 33 anys vaig sentit sa primera vetlada de glosa, me va agradar tant que en es descans vaig demanar a es glosador més vell, en Toni de son Mascaró, si hi podia cantar.

Ell me va mirar amb cara de pillo, i me va dir: ‘Que has cantat mai tu?’, i jo vaig contestar: ‘Que n’has vist mai cap d’animal de ploma que no canti».

Quan van tornar a partir a glosar, n’Esteve ja va seure a la taula i va començar a fer gloses. No necessità anar a cap escola ni a cap universitat. «Me va bastar sa primera part des glosat, perquè me quedés sa imatge que era una cosa meravellosa i que m’agradava», afegeig. Va ser la primera vegada i ja no es va aturar.

Aquest dissabte, la bonhomia, la senzillesa, l’enginy i la fabulosa capacitat de repentització de n’Esteve Barceló van ser reconegudes en un emotiu acte d’homenatge celebrat en el Cercle Artístic. El professor i poeta Joan F. López Casasnovas, que elogià les seves qualitats naturals, acudit despert i voluntat de millora -perquè aquest verderol ha volat molt i ha cantat bé- va afirmar que «hi ha escoles i universitats on s’estudia, sí, sa glosa; però la formació de glosadors i glosadores no és cosa acadèmica; no ho ha estat mai.

La molt lloable feina de Soca de mots sí que en forma, però Soca de mots té molt més de taller que no d’acadèmia». Perquè a n’Esteve Barceló, autor de la sentència ‘Entre tots ho sabem tot; un tot sol no ho sap tot mai’ es glossat li ve de natural i de petit, no són ni es gin ni s’estomacal que li fan venir s’acudit.

La Fiscalía siempre llama dos veces

sábado, abril 15th, 2017

El mensaje que pretende transmitir Més per Menorca al abandonar, precipitadamente y con el orgullo mancillado, este Govern tocado, pero aún no hundido, se inspira en la queja atávica de ‘els enemics de Menorca són sa tramuntana i els mallorquins’.

Porque la decisión, más táctica que estratégica, dirigida al electorado de la coalición menorquina, ha de leerse en clave de identificar a los culpables externos. Una huida hacia adelante cuando no son aceptadas las exigencias ni se consiguen los objetivos fijados, lo que conduce a confundir deseos con realidades.

DEL ESCEPTICISMO Y LAS RISAS A LA TRAGEDIA. En mayo de 2011 Maite Salord, Biel Barceló y Nel Martí, ante la sede del Consell insular. Cuatro años después Salord fue investida presidenta. Cuando faltan tres meses para ser relevada por Susana Mora, se consuma el divorcio entre los dos Més. Empieza la campaña.

El enemigo exterior de Més per Menorca son los antiguos socios del Govern, de los que hoy conviene desmarcarse: el PSIB-PSOE y Més per Mallorca, que han quedado solos en la responsabilidad de gobierno de la Comunidad Autónoma después de la espantada promovida por Nel Martí y Maite Salord, secundada por Miquel Angel Maria. Porque hay que evitar ser arrastrados por la vorágine de unos acontecimientos que ya no son controlados ni desde el Consolat de Mar ni desde la sede de los partidos. Quien marca los ritmos y también concretará los próximos acontecimientos son la Fiscalía Anticorrupción -que siempre llama dos veces y el resultado de las investigaciones policiales, después de la entrada de la Policía Nacional -en el marco de la ‘Operación Alfabaguera’- en la Conselleria de Turismo y en Transparencia para llevarse la documentación relativa a los contratos con Jaume Garau.

Més per Menorca marca distancias cuando sólo faltan dos años para las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2019.

Y porque Francina Armengol puede pulsar en cualquier momento el botón nuclear del artículo 55 del Estatut d’Autonomia, que regula la disolución del Parlament y la convocatoria de elecciones anticipadas, todo ello bajo su exclusiva responsabilidad.

Sin unanimidad
No hubo unanimidad en la votación de la asamblea extraordinaria y urgente de Més per Menorca, en la tarde del 31 de marzo, el viernes negro que marcó el fin de esta legislatura, porque ya nada volverá a ser igual: 17 votos a favor, tres en contra y ocho abstenciones. Una semana después, con la perspectiva de lo que se ha conocido y entonces aún no se sabía, ¿el resultado sería el mismo?, ¿qué ocurrirá cuando trascienda todo lo que ha pasado?

La salida del Govern es la respuesta a la destitución de Ruth Mateu, lo que acentúa los desacuerdos que arrancaron al principio de la legislatura cuando fue rechazado el candidato de Més per Menorca a la dirección general de IB3. Discrepancias que se agudizaron con la elección de Balti Picornell como presidente del Parlament y que estallaron con la ‘crisis de los contratos’, que, entre otras víctimas políticas, ha provocado la caída de la consellera con doble militancia, al estar afiliada, al mismo tiempo, a Més per Mallorca y a la coalición formada en 2014 en Menorca por PSM, ERC, Iniciativa-Verds y Equo.

Mateu y los sapos
Entre las voces que se han levantado contra la saga-fuga de Més per Menorca surge la de Mateu Martínez, exconseller de Cultura del Consell insular y exsecretario de Organización del PSM. Afirma que «salir del Govern es, seguramente, lo que el cuerpo pide, pero significa asumir un relato distorsionado que alguien interesadamente quiere imponer». Martínez, que fue cesado por Maite Salord como asesor jurídico de Presidencia en el Consell, votó en la asamblea de Més per Menorca. Añade que «la gente quiere que los partidos solucionen sus problemas, y eso pasa por gobernar, aunque signifique tragarse muchos sapos».

El pecado original
El pecado original del Govern Armengol fue la negativa de Podemos a entrar en el Ejecutivo. Al reclamar la presidencia del Parlament y situarse al margen, el partido morado transmitió que no sería corresponsable de la acción de gobierno, que se ejerce de forma colegiada desde la mesa del Consell de Govern.

La situación empeora cuando Més per Menorca anuncia que también sale del Govern. La sólida mayoría parlamentaria con la que Armengol empezó esta legislatura maldita ya se resquebrajó cuando Podemos expulsó a Xelo Huertas y Montse Seijas, ambas hoy en el Grupo Mixto.

Con esta crisis cerrada en falso, pendiente de la Fiscalía Anticorrupción, el Ejecutivo agrava su equilibrio inestable al tener garantizado únicamente el apoyo de veinte diputados (14 del PSIB-PSOE y 6 de Més per Mallorca). A partir de ahora, la negociación de cada proyecto de ley y los presupuestos en el Parlament se convertirán en un calvario lleno de espinas para el Govern.

PREGUNTAS DE LA SEMANA
¿Quiénes se abstuvieron y quiénes votaron en contra de salir del Govern en la asamblea de Més per Menorca?

¿Quién redacta el convenio para que Autoritat Portuària de Balears ceda el faro de Favàritx al Ayuntamiento de Maó para difundir la «cultura portuaria menorquina»?

¿Cómo influye la ‘tramitación diligente’ en lugar de la ‘agilización’ en la implantación del gas natural en Menorca?

¿Cuándo decidió el concejal del PSOE Juan García presentar su renuncia como edil del Ayuntamiento de Ciutadella?

¿Cabe exigir responsabilidades al encargado del registro municipal de Alaior por el descontrol sobre el ausente informe de Telecomunicaciones?

Ibiza, africana; Menorca, europea

jueves, abril 6th, 2017

Filósofo, editor, empresario e ingeniero, Salvador Pániker Alemany, que falleció el sábado en Barcelona, a los 90 años, no ha podido ver editado el último volumen de sus diarios, «Adiós a casi todo», que salió de la imprenta dos días antes.

Es Emili de Balanzó, lector atento, amable y constante, quien señala las referencias a Menorca en «Cuaderno amarillo», publicado en 2000 por Pániker, cuyo estilo fue adjetivado por Iván Tubau como «hondo, lúcido y cool, cálido donde hay que serlo e implacable sin perder los estribos».

Visitó Menorca Salvador Pániker en 1993. Su prodigiosa visión de la Isla nos devuelve la mirada a un ritmo y unas cadencias que se pierden en la bruma de un tiempo evocado: «Me ha gustado Mahón, sus casas de puertas sólidas, sus ventanas pintadas de verde, la profusión de aldabas en las puertas, los edificios bajos, la limpieza de las calles, el ambiente poco ruidoso, una cierta reserva, reminiscencias quizás de la dominación inglesa».

Describe a los menorquines como «afables y precavidos; tanta invasión deja a las gentes amoscadas», tras explicar que hemos sido codiciados por navegantes griegos y fenicios, romanos y cartagineses, moros berberiscos y cristianos de diverso pelaje; catalanes, franceses e ingleses.

Genial la comparación entre dos islas: «Ibiza es una isla africana, Menorca es una isla europea; en Ibiza predominan los vientos del sur, en Menorca la tramuntana».

En Ciutadella, capital eclesiástica con bellos edificios de estilo italianizante, su amigo Bernardo Torre Saura «tenía por ahí un palacete». Nos quedamos con la última reflexión de Salvador Pánker: «Se adivina en la gente una cierta voluntad de preservar la intimidad y la belleza, una civilizada reserva y soledad. Se escucha hablar en menorquín y castellano, indistintamente».

Armengol: «O dimites o serás destituida»

martes, abril 4th, 2017

El PSIB-PSOE y Més per Mallorca han dado la bienvenida al nuevo presidente del PP balear, Gabriel Company, con el cese -presentado como una dimisión- de la consellera Ruth Mateu, que usufructuaba la cuota de Més per Menorca en el Govern.

Lo que no esperaban ni Francina Armengol ni Biel Barceló es la reacción de la coalición menorquina, hartos de recelos, desplantes y de ser ninguneados: Més per Menorca abandona el Govern de Francina Armengol, según el título del comunicado oficial difundido en la noche del viernes.

SORPRESA E INCREDULIDAD. La asamblea de Més per Menorca, convocada con carácter urgente y extraordinario, transcurrió en un ambiente de disgusto y malestar por el cese forzado de la consellera Ruth Mateu. Los actitudes y semblantes de los asistentes reflejan la tensión. Foto Més per Menorca

Armengol no destituyó a Mateu, porque fue la concejal de Més per Mallorca en Andratx quien presentó la  dimisión como consellera. Pero su  salida fue forzada personalmente por la presidenta del Govern desde el Consolat cuando le planteó un dilema que no tenía alternativa: «O presentas la dimisión o serás destituida». Se repitió el portazo un año después del protagonizado en 2016 por la anterior consellera de Cultura, Esperança Camps, también cuota menorquina de Més.

En aquella ocasión fueron los directores generales quienes forzaron la caída de la escritora que cada semana se desplazaba desde Valencia a Palma. El viernes afloraron todas las tensiones y los desacuerdos. La asamblea extraordinaria de Més per Menorca que acordó salir del Govern transcurrió en un clima de indignación, sorpresa y malestar contra sus socios de Mallorca. Tristeza e incredulidad.

Crisis mallorquina
Se lamentaban en Es Mercadal: «A nosotros nos hacen pagar y cargar las responsabilidades de una crisis estrictamente mallorquina». Disgustados al sentirse ninguneados y maltratados tanto por Més per Mallorca como el PSIB-PSOE; dolidos porque Ruth es la cabeza de turco de una crisis que aún no está cerrada. Porque Més per Menorca se ha cansado de ser el hermano pequeño cuando quería tratar de ‘tú a tú’ a los socios de un Govern en el que se sentía a disgusto al ser visto como aquel aliado necesario, pero incómodo.

A Nel Martí, que con Miquel Àngel Maria lidera la salida del Govern, le dolió aquella frase hiriente –’son cosas de Nel’– que desautorizó su rechazo a las juras civiles de bandera; y Maite Salord no ha obtenido respuesta de Biel Barceló sobre la fecha y la cuantía del traspaso de la promoción turística.

El debate interno 
El portazo que ha dado Més per Menorca al «abandonar el Govern de Francina Armengol», según la nota oficial difundida por la coalición, ha abierto un debate interno sobre el acierto de esta decisión.

Un sector cuestiona la salida del Ejecutivo autonómico, que considera precipitada, y ayer empezaron los movimientos y contactos para reconsiderar el acuerdo. De prosperar la tesis de este grupo, se abriría un proceso que permitiría reincorporar a la formación menorquinista. Pero, ¿quién ganará esta partida? La decisión no fue aprobada por unanimidad en la asamblea convocada con urgencia, lo que le restó participación.

«Hemos sufrido un daño colateral terrible», se queja con amargura el coordinador de Més per Menorca, Miquel Àngel Maria, al constatar que Ruth Mateu ha sido utilizada por el PSIB-PSOE y Més per Mallorca como cortafuegos para evitar que el incendio político de los contratos adjudicados a Jaume Garau, director de la campaña electoral de Més per Mallorca, acabe carbonizando a Biel Barceló. Remacha Maria Ballester, en línea con Nel Martí: «Deben recordar que están en minoría». Armengol evitó el viernes contactar con Martí y eligió como interlocutora a Maite Salord, desplazada a Barcelona.

Los damnificados
Quienes discrepan con la salida del Govern indican que ha sido una decisión adoptada en caliente, y que, por su trascendencia, debe ser objeto de otro debbate, sin presión y con más serenidad. Entre los partidarios de la reconsideración están los damnificados por la abrupta renuncia de Ruth Mateu.

La relación de afectados incluye al director general de Cultura, Jaume Gomila; la directora general de Política Lingüística, Marta Fuxà; la gerente de la Orquestra Simfònica de les lles Balears, Mar Rescalvo; la jefa de prensa de la conselleria, Itziar Lecea; la asesora técnica de Participació, Natalia Pérez Marquès; la secretaria general, Catalina Estelrich; el asesor Xavier Bacigalupe; y Celestí Oliver, asesor de comunicación. Las próximas horas serán decisivas para que Més per Menorca celebre otra asamblea en la que ratifique o modifique la decisión de salir del Govern. ¿Habrá asamblea?

PREGUNTAS DE LA SEMANA
¿En qué consistirán los criterios de coordinación de los puertos de Maó y Ciutadella tras la reunión de Conxa Juanola y Joana Gomila?

¿Conseguirá Isidro Bellota que el Ayuntamiento de Ciutadella retire todos los vehículos abandonados en las calles del Polígono Industrial?

¿Cuándo se celebrará el juicio por el ‘caso Citur’, con hechos investigados en sede judicial registrados entre 2005 y 2009?

¿Cuál será la ubicación definitiva para la nueva sede del Conservatorio Profesional de Música de Menorca en Maó?

¿Cuál fue la reacción de la delegación menorquina desplazada a Inglaterra el conocer la ‘noticia’ de la visita de Isabel II a la isla del Rey?