La consellera que no conoce al sector

La imprevisible y contundente realidad, que nos golpea e interpela con sus contradicciones y advertencias, supera siempre la ficción, por fértil que sea la imaginación de novelistas bregadas como Maite Salord y Esperança Camps.

«Se respetaban como escritoras, pero teníamos una relación que iba más allá de la política, y ahora está herida. Se recuperará, somos adultos, y lo personal está por encima», desveló ayer Nel Martí al ser preguntado sobre «Camps y Salord, los terribles celos entre escritores».

ASAMBLEA Y CONGRESO DE NOVELA NEGRA. Mientras en Es Mercadal se celebraba la asamblea-terapia de Més per Menorca para explicar la «sorprendente» dimisión de Esperança Camps, la exconsellera comentaba un congreso sobre novela negra en el que había participado. Históricos como Ramon Orfila aún no comprenden el desenlace

ASAMBLEA Y CONGRESO DE NOVELA NEGRA. Mientras en Es Mercadal se celebraba la asamblea-terapia de Més per Menorca para explicar la «sorprendente» dimisión de Esperança Camps, la exconsellera comentaba un congreso sobre novela negra en el que había participado. Históricos como Ramon Orfila aún no comprenden el desenlace

Porque Maite Salord, Nel Martí y Mateu Martínez, que aún se pregunta por qué se metió en este berenjenal, conocieron la dimisión de la consellera -la decisión, no la intención- cuando volvieron a conectar sus móviles al regresar a Menorca aquel viernes y empezaron a saltar mensajes y llamadas perdidas. Un aciago dia d’enganar que ya forma parte de la historia de Més per Menorca. El comunicado difundido al final de la asamblea para analizar el estropicio explica que «Esperança Camps no havia dit res de dimitir aquell mateix divendres dia 1 de abril després de parlar amb Salord, Martí i Martínez a Palma. Es quan de tornada a Menorca, poc després d’aterrar a Maó, que reben una telefonada d’Esperança Camps en la que els anuncia que havia dimitit i que presentava el fosquet una roda de premsa per explicar els motius».

Análisis político: «Un fet que va sorprendre molt als tres representants de Més per Menorca». Fin de la cita. Gran sorpresa.

Líder del partido
La exconsellera, que ha desmontado el piso alquilado en Palma, dedicó el fin de semana a comentar un congreso sobre novela negra. Ante la gran sorpresa que ha provocado su dimisión, los adheridos a Més per Menorca reclaman «disociar las funciones de los cargos institucionales de las funciones orgánicas» para atender y resolver mejor las futuras crisis. Más vale prevenir. Hoy no desvelaremos quienes discrepan en Menorca con el nombramiento de Ruth Mateu, que califican de «error».

Nel Martí, que calificó el lunes lo sucedido como «doloroso y desagradable», afirmó ayer que «nos gustaría que Camps hubiera continuado, porque es una persona querida en Menorca, pero no pudimos gestionar los tiempos». Debería aclarar si hoy es querida en el Més menorquín. El diputado portavoz califica de «falso» que «Camps le calentaba la silla a Maite Salord hasta que dejara el Consell de Menorca». Sostiene Martí que «Salord es la candidata de Més per Menorca, y no vino a Palma a resolver la situación como presidenta del Consell, sino como líder del partido». En una palabra, no supieron controlar la situación ni comunicar.

Ruth y la cultura
Lo que preocupa es el cambio de actitud que «Més ve mostrant des de fa un temps respecte del sector cultural i els seus agents» (Pere Antoni Pons, escritor. Més i la cultura. ULTIMA HORA, 15 de abril).  Afirma Pere A. Pons que se habría montado un escándalo si el PP hubiera nombrado a un conseller de Cultura que, en su presentación ante los medios de comunicación, hubiera reconocido que no conocía a fondo el sector que le han encargado gestionar y dirigir. «Precisament, admetre que no coneix el sector cultural és el que va fer en el seu discurs de presa de possessió la nova consellera Ruth Mateu», denuncia Pere Antoni Pons.  ¿Qué dirán ahora los adheridos?

Tic-tac, tic-tac…
El papa Francisco y el Consejo de los nueve Cardenales (C9) ha abordado esta semana el perfil de los futuros obispos. Han valorado los criterios «para recoger la informaciones que sirven para nombrar a los nuevos obispos, a la luz de su identidad y misión pastoral», explica el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi. Así, el candidato adecuado ha de ser «de buen ejemplo, de oración y de la cultura, y demás aptitudes necesarias y normales para desarrollar una tarea particularmente importante». Sigue avanzando el reloj hacia la fecha en la que se dará a conocer el nuevo obispo de Menorca. Tic-tac, tic-tac…

Esta semana, Luis Argüelles, vicario general de Valladolid, ha sido nombrado nuevo obispo auxiliar de la misma archidiócesis; y el obispo de Plasencia ha sido trasladado a Jaén. Ya no queda, en España, ningún obispo mayor de 75 años. Solo Palencia supera a Menorca en tiempo de sede vacante. La Nunciatura apura los tiempos; vencen los plazos.

También es la semana en que el nuevo arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, acompañado por el obispo auxiliar, Sebastià Taltavull, ha sido recibidos por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien difunde, rápida, la imagen del encuentro a través de su cuenta en Twitter. En cambio, el arzobispado de Barcelona no incluye ninguna referencia ni fotografía a esta reunión en su página web, que informaba con detalle de la actividad diocesana.

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Aparecerán algunos nombres menorquines en los ‘papeles de Panamá’?

¿Quién entregó el plano ‘equivocado’ del Pati de sa Lluna?

¿Será elevado al Tribunal Superior de Balears el caso de las obras de reforma de 91 apartamentos en Sant Tomàs?

¿Ha identificado la Policía al individuo denunciado por el Consell por pedir 20 euros para la recolocación del cableado aéreo en Alaior?

¿Quién acabará pagando los platos rotos de la reclamación patrimonial de la promotora Princesa de Son Bou?

¿Qué ayuntamiento de Menorca funciona con un equipo de gobierno a media jornada?

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