¿Dónde están los informes, matarile?

En la distribución de cargos del tercer Govern de Pacte le correspondió la cuota socialista ibicenca a Joan Boned Roig (Eivissa, 1957), empleado de Iberia en excedencia desde 1999 por desempeñar los cargos de concejal del Ayuntamiento de Eivissa, conseller del Consell d’Eivissa y diputado del Parlament. Le asignaron una macroconselleria difícil y envenenada, con muchos ecos mallorquines: Territori, Energia i Mobilitat, que incluye las direcciones generales de Ports i Aeroports; Ordenació del Territori; Transports; Arquitectura i Habitatge; y las empresas públicas Consorci de Transports de Mallorca, Serveis Ferroviaris de Mallorca; así como Serveis d’Informació Territorial de Balears, con el cuestionado -por Podemos- Francisco Fernández Terrés como director-gerente; y el Institut Balear de l’Habitatge.

DE LA COMISION AL PLENO. La comparecencia de Francisco Fernández Terrés ante la Comisión de Asuntos Institucionales del Parlament no convenció a Podemos, que interpelará al Govern en el pleno del próximo martes

DE LA COMISION AL PLENO. La comparecencia de Francisco Fernández Terrés ante la Comisión de Asuntos Institucionales del Parlament no convenció a Podemos, que interpelará al Govern en el pleno del próximo martes

Boned no esperaba el nombramiento, porque ya daba por concluido su paso por la política. En sus primeras declaraciones explicó «me había reincorporado a mi trabajo en Iberia y estaba con otro chip. Pero cuando suena el teléfono y una compañera, que ahora es presidenta, te pide que formes parte de su gobierno, te hace recapacitar. La cabra tira al monte, y lo que te ha gustado antes, te sigue gustando. Y he decidido volver y aceptar el reto». La cabra al monte.

Ni el conseller Boned ni el director general de Ports, el exsenador por Mallorca Xavier Ramis Otazua (Madrid, 1960), que durante doce años ha sido portavoz del PSOE, en la oposición, en el Ayuntamiento de Inca, habían visitado el puerto de Son Blanc. El 14 de septiembre recorrieron las instalaciones portuarias construidas en la zona residencial sito entre Son Oleo y Son Blanc gracias al gran pacto político de 2006, cuyos padres y madres fueron, en matrimonio rato y no consumado, PP, PSOE y PSM, aunque esta última formación quiso desmarcarse cuando el proyecto presentado en Sa Roqueta por Joana Barceló, Marc Pons y Tuni Allès duplicaba sus dimensiones iniciales.  Pero ya era tarde. Después vinieron las rebajas.

«Els tècnics»…
Aquel mismo día, el 14 de septiembre, Joan Boned anunció que el Goven iba a renunciar a la inversión de 2,4 millones de euros para construir los dos ‘duques de alba’ que el anterior Govern había aprobado y licitado. El conseller pitiuso se desplazó a Ciutadella con los deberes hechos, porque el comunicado que se distribuyó después de comparecer ante la prensa ya estaba redactada de antemano con el titular Els tècnics recomanen suspendre l’actual projecte dels ‘duques de alba’ del port de Ciutadella destinats als creuers.

Coincidencia absoluta con lo manifestado por la alcaldesa Joana Gomila el 9 de agosto a MENORCA «Es Diari»: no a los ‘duques de alba’. El PSM-Ciutadella había transmitido este criterio a Ports de les Illes Balears. Tres semanas después persisten las incógnitas sobre el contenido del informe que Joan Boned dijo «haber trasladado» al Ayuntamiento de Ciutadella. Pero ¿quiénes son los autores de su redacción?, ¿quiénes lo suscriben?, ¿son técnicos del Govern o es una consultoría externa? ¿cuál es el contenido y cuáles son las conclusiones?, ¿dónde está el informe, matarile?

Porque la evolución del puerto-dique, donde el tráfico de pasajeros ha aumentado un 46 por ciento desde su inauguración y este año, con 246.000 pasajeros, registra 20.000 usuarios más que el 2000, niega la mayor. Los ‘duques de alba’ no están destinados a los cruceros, sino a garantizar las maniobras y el atraque de los buques de línea regular. En una palabra, para evitar que el puerto de Son Blanc quede colapsado.  Ahora vendrán las reclamaciones de los licitadores. Seguirá.

Fernández Terrés
La misma semana en la que el Govern cumple los cien días deberá dar respuesta, en el pleno del Parlament del martes, a una interpelación de Podemos -que apoyó la investidura de Francina Armengol, pero ejerce tanto o más que el PP como oposición al PSIB-PSOE- sobre la política de nombramientos, concretamente de altos cargos y responsables de empresas públicas del Ejecutivo autonómico. El debate girará en torno a Francisco Fernández Terrés. La comparecencia del socialista menorquín ante la Comisión de Asuntos Institucionales no convenció al partido de Pablo Iglesias, que prosigue su operación de acoso y derribo del Govern. En este caso, el PP se distancia de Podemos y se niega a pedir la dimisión del exconcejal de Urbanismo de Maó.

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Logrará Francesc Ametller incorporar al Ayuntamiento de Es Mercadal en el consejo de administración de Ports de les Illes Balears?

¿Por qué no fue invitada a participar la alcaldesa de Alaior en la rueda de prensa Consell-Govern sobre el Centre BIT Menorca?

¿Cuándo iniciará el gobierno municipal tripartito de Ciutadella la revisión del Plan Especial del Casco Antiguo?

¿Cuenta el Ayuntamiento de Ciutadella con documentos para acreditar la titularidad de Sa Cova de s’aigua en Cala Blanca?

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