Pons Llabrés, 233; Maria Camps, 166

En política nada parece lo que realmente es. La experiencia (¿o experimento?) de la agrupación de electores  Junts per Lô, auspiciada por PSOE, PSMy EM-EU, que han renunciado a sus siglas y su propia identidad para derrotar en comandita al PP, ya ha aportado un primer resultado-sorpresa, por inesperado e imprevisto. Y no será el único. Cuando se daba por segura la designación de Maria Camps, secretaria general del STEI-Menorca y cantante lírica, como candidata a la alcaldía, el elegido, contra pronóstico, ha sido el concejal de Esquerra Unida-EM Llorenç Pons Llabrés, que fue director general de Cooperació en el primer Govern del Pacte. En principio todo apuntaba a que Camps era la candidata natural y que Pons Llabrés era la coartada para celebrar las primarias. Además, la profesora se había movido y movilizado su entorno, pero no había trascendido el trabajo de Llorenç, al menos a la vista. Tampoco entraba dentro de los análisis, ni las previsiones, que el PSOE dejaría que EU-EM les ganase terreno. Entonces, ¿qué ocurrió el domingo en Alaior?

O bien Maria Camps ha recibido un inesperado -¿también  inmerecido?- voto de castigo, o bien se ha torcido la hoja de ruta que habían alumbrado los promotores de Junts per Lô, que ahora deberán demostrar su cohesión y entendimiento para superar la incomodidad del resultado. La mayoría de los que acudieron a votar reclamaron un candidato más radical, lo que no coincide con los planteamientos iniciales de Anselm Barber, Viola, Odri, Marban… Todos ellos mantienen su mutismo y no se han pronunciado.

Porque la votación ha sido contundente: 233 votos para Llorenç Pons Llabrés y 166 para Maria Camps. Hay quien piensa que si pudieran aplicar la moviola, darían marcha atrás, porque este no era el resultado esperado ni el apetecido.

Llorenç/EU-EM se encuentra ahora con una extraordinaria oportunidad, porque siendo los minoritarios, ahora gracias al artefacto de Junts, se enfrentará en un cuerpo a cuerpo con la alcaldesa Misericordia Sugrañes.

 NEGOCIACION EN EL PALCO DEL TEATRO PRINCIPAL.  Ocurrió en el Teatro Principal, durante el acto institucional de Sant Antoni organizado por el Consell. El expresidente Marc Pons, hoy mano derecha de Francina Armengol en el Grupo Socialista del Parlament, no logra convencer al diputado del PSM Nel Martí.  Armengol no sabe, no contesta; y Cristina Rita, va de salida


NEGOCIACION EN EL PALCO DEL TEATRO PRINCIPAL. Ocurrió en el Teatro Principal, durante el acto institucional de Sant Antoni organizado por el Consell. El expresidente Marc Pons, hoy mano derecha de Francina Armengol en el Grupo Socialista del Parlament, no logra convencer al diputado del PSM Nel Martí. Armengol no sabe, no contesta; y Cristina Rita, va de salida. FOTO: JAVIER COLL

El mirlo blanco
La candidata que tenía que haber sido, y no pudo, era Maria Camps, conocida en toda la Isla, un mirlo blanco en la política menorquina. A diferencia de Llorenç Pons Llabrés, la secretaria del STEI carece de pasado político y no ha participado, como hizo EM-EU, en los dos mandatos que dejaron la hacienda municipal de Alaior en estado catatónico. Tras relevar al hiperactivo Josep Portella en la actual corporación municipal, a pesar de que Esquerra de Menorca ha perdido peso, presencia e iniciativa con Pons Llabrés, ha logrado la nominación y ya es candidata a la alcaldía con Junts.

Pero esta historia no ha hecho más que empezar. En la sede insular del PSOE-Menorca la ejecutiva de Vicenç Tur aún no ha concluido la valoración con los pros y los contras de lo ocurrido y cómo influirá la designación de un concejal de Esquerra de Menorca como alcaldable en una candidatura unitaria en la que el PSOE está subsumido. A la hora de la verdad, o sea, en el momento de depositar el voto en las urnas, los votantes del PSOE deberán optar entre encumbrar a Pons Llabrés como el gran líder de la izquierda local o si el objetivo, prioritario y único, de ‘todos contra el PP’, prevalece sobre cualquier consideración.

La clave, la candidatura
Falta ahora -una vez elegido el ‘numero 1’- completar la candidatura. Hacer una lista, representativa y con personas preparadas, es difícil, tanto para los grandes partidos como los pequeños. Porque la responsabilidad de gobernar un ayuntamiento que rige más de 9.000 habitantes como Alaior exige perfiles concretos, conocimiento y preparación para cada área del municipio, porque la polivalencia ya es cosa del Govern.

Llorenç Pons Llabrés tendrá que lidiar con la composición de la candidatura, la organización y participación en la campaña electoral, y también el final de curso escolar. Muchos frentes abiertos al mismo tiempo.

Queda por ver si los adheridos de Junts -y ella misma- quieren a Maria Camps en la relación de aspirantes a futuros concejales. Según su propio reglamento, estaba previsto que cada opción política -o sea, PSOE, PSM-Verds y Esquerra de Menorca-EU- quedaría representada, pero la secretaria del STEI iba como independiente, y eso no la avala para ir. Estamos en tiempo de silencio.

Manuel Elices Calafat
El científico que descubrió la necesidad de las imperfecciones

En su discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (1994), el científico menorquín Manuel Elices Calafat (Maó, 1938), afirmó que «la naturaleza de los distintos mundos que se han generado -a medida que se han ido rompiendo las simetrías después del Big Bang-, ha dependido de las imperfecciones que se han encontrado». Catedrático emérito de la Escuela de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica  de Madrid, doctor honoris causa por las universidades Carlos IIIde Madrid y de Navarra, y Premio Nacional de Ingeniería Civil (2011) recibirá el miércoles otra distinción académica. La Politécnica de Madrid le entregará la Medalla de Honor, con la que reconoce la trayectoria docente y la investigación llevada a cabo en la Ciencia de los Materiales. Un premio que evocará este verano desde su casa de sa Marineta de Alaior, junto a Torralbenc.

Fernando Mateas
El símil taurino  para el doctor Parejo en el ‘caso Cesgarden’

Cuatro abogados que han sido consultados por este diario coinciden en que la actuación profesional de Luciano Parejo, el letrado que debía defender los intereses del Consell en el ‘caso Cesgarden’, no fue correcta. Los cuatro consideran que se deben exigir responsabilidades civiles a Parejo y su despacho. Una unanimidad curial significativa. Fernando Mateas, que ha representado al actual Consell ante la Fiscalía Anticorrupción, ha declinado opinar sobre el doctor Parejo, pero «para utilizar un símil taurino, tuvo una mala tarde, ya que es difícil equivocarte tantas veces en un mismo procedimiento». Así, ¿cuántas probabilidades hay de que un abogado tropiece dos o tres veces con la misma piedra durante el mismo proceso?, y más cuando el Tribunal Superior señala con claridad dónde está la piedra y cómo debes actuar para evitarla. Mateas tiene razones para creer que hay otras responsabilidades, ajenas o concurrentes con las de Parejo, en este caso.

PREGUNTAS DE LA SEMANA
¿Apoyarán PSOE y PSM en el pleno del Consell de mañana remitir a la Fiscalía los posibles delitos medioambientales de Milà

Volverá Ramón Carreras Torrent a desempeñar la secretaría general de CCOO-Menorca?

¿Cuántos alcaldes asistirán a la próxima reunión del Consorcio de Residuos Sólidos de Menorca?

¿Por qué Florencio Conde, presidente del PI en Menorca, no encabeza la lista al Consell insular?

¿Fomularán los empresarios de PIME muchas preguntas a Marta Vidal el próximo martes?

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