García Márquez en Menorca

Le convencieron Juan Luis Cebrián y Alfonso Milá. El director de El País y el arquitecto fueron quienes despertaron en Gabriel García Márquez el interés por visitar Menorca. Vino en agosto de 1987, y, como era habitual en él, exigió discreción, tranquilidad y respeto por su intimidad. Declinó alojarse en las casas que le propusieron para no alterar sus costumbres cotidianas. Con su esposa, Mercedes Barcha, se alojó en el hotel Port Mahón. Durante su estancia en la isla, de jueves a domingo, siempre acompañados por el matrimonio Cebrián, cenaron en el restaurante Can Manolo de Ciutadella, almorzaron en Es Cap Roig de cala Mesquida, donde repitieron; y bordearon la costa norte menorquina a bordo de la lancha Camila, en una travesía de 12 a 20 horas, que Gabo recordó en conversaciones posteriores. MENORCA «Es Diari» logró la entrevista. Fue Lluís Vergés quien tuvo la oportunidad de mantener una brevísima conversación con el futuro Premio Nobel, reacio a las entrevistas: «en mi época de periodista jamás hice una entrevista; es mucho más importante lo que una persona hace que no lo que dice, porque en las entrevistas, las personas dicen lo que se espera que digan, no lo que piensan de verdad», declaró a Vergés. García Márquez odiaba la entrevistas, sobre todo las con magnetofón: «los periodistas que van con casette no piensan, es el aparato quien hace las preguntas y registra las respuestas sin ver cómo las dicen, que es lo más importante». Rescatamos el titular de aquella entrevista: «García Márquez no tiene tiempo para pasar cuatro días sin hacer nada».

EL «OTRO YO».  Periodista primero, escritor después, declaró el 24 de agosto de 1987 a MENORCA  «Es Diari» que «el que le habla no es García Márquez, es su otro yo; porque García Márquez está muy ocupado haciendo una enormidad de cosas. Me hablaron tanto de Menorca que le dije al otro yo que se viniera y ha valido la pena».

EL «OTRO YO». Periodista primero, escritor después, declaró el 24 de agosto de 1987 a MENORCA «Es Diari» que «el que le habla no es García Márquez, es su otro yo; porque García Márquez está muy ocupado haciendo una enormidad de cosas. Me hablaron tanto de Menorca que le dije al otro yo que se viniera y ha valido la pena».

Los alcaldes de 1979
Los últimos alcaldes del franquismo continuaron en sus cargos hasta abril de 1979. En Menorca, de los siete ayuntamientos el de Es Migjorn Gran no se constituyó hasta 1989), la izquierda solo obtuvo una alcaldía, la de Es Castell, con la «candidatura progresista», encabezada por José Tadeo, que aglutinó la izquierda. El resto de municipios eligió a alcaldes de UCD: Ramón Homs en Maó; Francisco Pons Olives, en Sant Lluís; en Es Mercadal, Fermín Gomila, que había relevado a Gabriel Servera (el único alcalde del franquismo que renunció después de 1975); Antonio Riudavets en Ferreries, Cristóbal Triay en Alaior, elegido  con el apoyo de los independientes de Santiago Pons Quintana; y en Ciutadella, Juan Sintes. Para la izquierda menorquina fueron unos malos resultados, porque quedó sin poder municipal. Un mes después, Francisco Tutzó, también de UCD, era elegido presidente del primer Consell.  Los partidos de izquierda, que protagonizaron los movimientos antifranquistas durante la clandestinidad, eclosionaron con la Transición. La Assemblea Democràtica de Menorca (1975-1976) movilizó al Partido Comunista, el Moviment Socialista y el Moviment Federalista -que en septiembre de 1997 se fusionaron para crear el PSM-, Cristians pel Socialisme y asociaciones de vecinos. Después de incorporaron el PTE, PCU, ORT, OEC… La primera derrota de la izquierda menorquina se registró en las primeras elecciones generales, el 15-J de 1977, cuando fue elegido senador Guillermo de Olives (UCD), que ganó a Antoni Anglada, candidato de izquierdas.

Relevos parroquiales
El obispo Salvador, prudente y meticuloso en sus decisiones, meditará durante el mes de junio los cambios que dará a conocer en julio y que serán efectivos en las parroquias de Menorca a partir de septiembre. El prelado aún debe cerrar las consultas, pero los relevos se preparan para Maó y Alaior. La crónica de la jubilación anunciada de Pere Oléo Cortès (Ciutadella, 1937), después de tantos años al frente de la parroquia de Santa Eulalia de Alaior, preludia la incorporación del presbítero e historiador Josep Manguán, que dejará la parroquia de Santa María de Maó. Alaior es el único municipio de Menorca donde no se celebran las procesiones de Santa Semana, con numerosos cofrades que, ante este vacío, se han incorporad a hermandades de Maó. Las peticiones ya han llegado al obispado para volver a organizar éstas y otras expresiones de piedad popular que han despertado un gran interés en toda Menorca con la recuperación de procesiones suprimidas. Ha ocurrido este año, con la del Domingo de Ramos que, 48 años después, ha impulsado la Cofradía de la Piedad de Ciutadella; y el Jueves Santo, con la procesión de La Sang en Maó, que no se celebraba desde 1840. ¿Y quién será el nuevo párroco de Santa María de Maó?. Todo apunta a Joan Miquel Sastre, que ha impulsado una excelente labor pastoral en La Concepció de Maó, parroquia que podrá seguir dirigiendo desde Santa María. Pero la primera y la última decisión están en manos de Mons. Salvador.

Pedro Hernández Sastre
Alcalde  de  la República y primer  teniente de alcalde del franquismo

Formaba parte de aquellos médicos ilustrados que, desde el liberalismo político, se ocuparon tanto de la salud de las personas como se preocuparon del bienestar de la ciudad. Pedro Hernández Sastre (1892-1977), cuya memoria recuerda la placa instalada por el ayuntamiento en  la casa del Portal d’Artrtux, donde residió, desempeñó la alcaldía de Ciutadella durante la Segunda República, con dos mandatos (abril  1931-enero 1933, y mayo 1933- enero 1936). Y después, con el franquismo, también formó parte de la corporación municipal como primer teniente de alcalde, desde febrero de 1949 a febrero de 1951, durante el segundo mandato de Juan Gelabert Caules. Recibió la Medalla de Oro de Ciutadella en 1967, a propuesta de otro republicano liberal, Antonio Casasnovas Franco, que después sería alcalde de Ciutadella. El doctor Pedro Hernández impidió, durante la guerra civil 1936-39, la destrucción de las reliquias del convento de Santa Clara, que fue derribado.

Miquel Capó
El sabio, moderno y discreto, de la ciencia matemática

Miquel Capó (Ciutadella, 1979) es profesor de Matemáticas en el Institut Maria Angels Cardona de Ciutadella. También es autor de 22 libros sobre su especialidad: el cálculo numérico, la ciencia matemática y el mundo de las operaciones con los números. Su último libro, titulado 100 qüestions de matemàtiques, publicado por Cossetània Edicions, nos abre la puerta -y la cabeza- a las curiosidades de esta ciencia que no siempre es exacta. Las anteriores obras de Miquel Capó tenían un tono y contenido más académico. Ahora nos ofrece un texto divulgativo y amenos que nos descubre aplicaciones y posibilidades que hasta ahora desconocíamos. Porque las matemáticas forman parte de nuestra vida diaria con cuestiones como los billetes del euro y el nombre de Google. Miquel Capó, discreto y trabajador, es un sabio menorquín que, como matemático moderno, nos invita a compartir sus conocimientos y sabiduría.

PREGUNTAS DE LA SEMANA

¿Por qué UGT no aceptó el acuerdo para cobrar 45 días por la paga extra de Navidad en Maó?

¿Cuántos menorquines acudirán a los ayuntamientos para comprobar si están inscritos en el censo para las elecciones europeas?

¿Celebrará el PSM, que no concurre a estas elecciones, algún acto durante la campaña electoral?

¿Qué políticos menorquines han participado como cofrades en las procesiones de Semana Santa?

¿Repetirán Antoni Pastor, Jaume Font y Josep Melià , del PI, en las fiestas de Sant Joan de este año?

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